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Calidad del gránulo en piensos para vacas: factores que marcan la diferencia

Escrito por: Braulio De La Calle Campos - Director técnico en formulación de rumiantes COREN agroindustrial

En la actualidad, debido a la tendencia cada día más acusada hacia la incorporación de robots de ordeño en las granjas de vacuno de leche, se requiere por parte de los nutrólogos la elaboración de fórmulas granulables que cumplan una serie de requisitos de calidad, lo que permite extraer todo el potencial genético y productivo de los animales.

La granulación ha sido la principal mejora introducida en la tecnología de fabricación de piensos desde la incorporación de la molienda.

Consiste en someter el pienso en forma de harina a un efecto combinado de compresión y extrusión, mediante un proceso mecánico en el que confluyen fuerzas como fricción, presión y extrusión, junto con incrementos de temperatura.

Como resultado, se modifican ciertas características de las materias primas y se produce la aglomeración de las partículas, dando lugar a gránulos o pellets.

Originariamente, el objetivo de la granulación fue adaptar la presentación física del pienso a los nuevos sistemas de distribución, evitando los problemas de fluidez y manejo asociados al uso de harinas.

El proceso consta de tres fases básicas:

1. Acondicionamiento hidrotérmico de la harina procedente de la mezcladora.

2. Compresión-extrusión de la harina en la prensa granuladora, que consta de tres elementos:

La matriz, cuyos orificios determinan la compresión y el tipo de gránulo que se desea obtener.

Los rodillos, que comprimen la harina y facilitan su paso a través de los orificios de la matriz.

Las cuchillas cortadoras, instaladas a la salida de la matriz, que cortan los gránulos a la longitud deseada.

3. Enfriado-secado de los gránulos.

Cuando el proceso de granulación se realiza bajo condiciones controladas, especialmente en lo referente a humedad y temperatura, pueden obtenerse mejoras relevantes tanto en la calidad del pellet como en la eficiencia del proceso de fabricación.

ACONDICIONAMIENTO HIDROTÉRMICO: CONTROL DE VAPOR, HUMEDAD Y TEMPERATURA

El acondicionador es una pieza fundamental en la preparación del producto antes de su entrada en la matriz, ya que permite que la granulación se lleve a cabo en condiciones óptimas.

Las transformaciones físicas y químicas que se producen durante esta fase dependen de la combinación de tres factores principales:

Temperatura
Humedad
Tiempo de retención

La adición de vapor en el acondicionador incrementa la temperatura de la harina y, de forma simultánea, aumenta su humedad.

El objetivo final es alcanzar la temperatura más elevada posible, manteniendo el mayor tiempo de permanencia en el acondicionador, pero evitando que se produzcan atascos en la granuladora.

Cada fórmula admite un rango específico de temperatura y humedad:

En general, la humedad máxima de la harina a la entrada de la matriz se sitúa entre el 16 % y el 17,5 %.

Valores superiores pueden generar una “pasta” que provoca el patinamiento de los rodillos y, finalmente, el atasco de la granuladora.

Resulta imprescindible asegurar una correcta homogeneidad de la humedad en la mezcla. Si todos estos factores se equilibran adecuadamente, se logrará una buena gelatinización de los almidones.

COMPRESIÓN-EXTRUSIÓN: PROCESO FÍSICO-QUÍMICO DE LA GRANULACIÓN

Durante esta fase, las partículas primarias de la harina se adhieren entre sí para formar estructuras de mayor tamaño, constituidas por múltiples partículas densas y de libre flujo, conocidas como gránulos, mediante un proceso que tiene lugar en la granuladora.

Proceso físico-químico de la granulación por vía húmeda

La granulación por vía húmeda es el sistema más utilizado en las fábricas actuales de pienso para ganadería y se basa en la incorporación de agua, principalmente en forma de vapor.

El objetivo final es ablandar las partículas para facilitar su posterior compactación.

El vapor proporciona:

Humedad y calor, mejorando la plasticidad de la mezcla y facilitando la compactación de las partículas para formar un gránulo durable.

Energía térmica y química que contribuye a desintegrar parcialmente la estructura del almidón, favoreciendo su gelatinización.

Desnaturalización parcial de las proteínas y reblandecimiento de la fibra, mejorando la cohesión del gránulo.

Fuerzas implicadas en la formación del gránulo

FUERZAS FÍSICAS

  Fuerzas de cohesión  

Se trata de fuerzas de atracción entre partículas sólidas, consideradas menos importantes debido a su tamaño relativamente grande.

La presión ejercida por los rodillos sobre la matriz de la granuladora sitúa las moléculas a distancia de enlace, actuando:

Fuerzas electrostáticas
Puentes de hidrógeno
Fuerzas de Van der Waals

Las fuerzas de atracción de Van der Waals son proporcionales al diámetro de la partícula e inversamente proporcionales a la distancia de separación entre ellas.

A mayor presión y menor tamaño de partícula, mayor cohesión. En consecuencia, un menor tamaño de molienda se asocia a una mayor fuerza de cohesión.

  Fuerzas de entrelazamiento  

Las fuerzas de entrelazamiento son de vital importancia para la granulación, ya que la compresión obliga a las partículas a encajar entre sí, produciendo un entrelazamiento mecánico.

Esta fuerza está directamente relacionada con la relación longitud/diámetro (L/D) de los orificios de la matriz y, por tanto, con el rendimiento y el consumo energético. Cuanto mayor y más estrecho sea el recorrido que debe atravesar la harina, mayor energía de empuje y mayor tiempo serán necesarios.

Un alto contenido de fibra requiere una gran cantidad de energía para comprimir la harina hasta alcanzar la densidad del gránulo.

En materias primas relativamente densas como los cereales o la harina de soja, se necesita menos energía para la compresión. Por ello, una mayor proporción de cereales favorece el enlazamiento.

FUERZAS QUÍMICAS

  Fuerzas de adhesión  

Las fuerzas de adhesión se basan en la formación de fuerzas capilares por la presencia de pequeñas “gotas” de agua entre las partículas. Al añadir líquido, se forma una lente de agua con tensión suficiente para mantener unidas las partículas.

El agua sobrante no ligada debe eliminarse posteriormente durante el enfriado, pero si la velocidad de enfriamiento es excesiva, pueden producirse agrietamientos.

Durante los procesos de mezcla y acondicionamiento, en los que se añade humedad, la densidad de la harina aumenta debido al amasado constante. Esto disminuye el tamaño del poro ocupado por aire y conduce a un estado de adhesión sin necesidad de añadir más líquido.

Un mayor tiempo de homogeneización y retención de la harina húmeda en el acondicionador proporciona una mayor adhesión.

Tumectación y capacidad de absorción de agua

La tumectación hace referencia a la capacidad del agua para repartirse homogéneamente y penetrar en la masa de harina.

Todas las propiedades físicas del alimento se ven afectadas por el agua, por lo que resulta imprescindible una distribución uniforme de la humedad y, para favorecer esta penetración, debe disminuir la tensión superficial.

En física, se denomina tensión superficial del agua a la cantidad de energía necesaria para aumentar su superficie, ya que el agua, al contacto con el aire o con sólidos, tiende a agruparse. Esta tensión es una manifestación de las fuerzas intermoleculares en el agua, conocidas como puentes de hidrógeno.

La tensión superficial, junto con las fuerzas entre el agua y las superficies sólidas en contacto, origina la capilaridad.

Como consecuencia, se produce la penetración del agua en la zona de contacto con el sólido, siendo mayor cuanto menor sea la tensión superficial.

No obstante, no se debe sobrepasar el nivel máximo de humedad admitida por la harina (vapor + agua libre), ya que se puede producir un deslizamiento de los rodillos y, finalmente, el atasco de la granuladora. Este nivel máximo de absorción de agua se denomina capacidad.

De forma general, este parámetro se determina según el tipo de materia prima:

Puentes sólidos y aglutinación

Los puentes sólidos se forman principalmente por dos mecanismos:

Endurecimiento de los aglutinantes.
Cristalización de las sustancias disueltas.

Este es el mecanismo más importante en la formación del gránulo, ya que muchas materias primas empleadas presentan capacidad de aglomeración por sí mismas, debido a la presencia de sustancias que actúan como pegamentos naturales.

ALMIDÓN GELATINIZADO

El almidón gelatinizado se considera el aglutinante más eficaz y económico, ya que aporta fuerza de unión y elasticidad, contribuyendo a mejorar la durabilidad del pellet.

La pregelatinización puede iniciarse a partir de 60 °C y con aproximadamente 3 % de agua libre. A continuación, se indican valores orientativos de contenido de amilosa y temperaturas de pregelatinización de distintos ingredientes empleados en la formulación de piensos:

Trigo: 26 % de amilosa; 53–65 °C
Cebada: 22 % de amilosa; 56–62 °C
Maíz: 28 % de amilosa; 62–70 °C
Avena: 27 % de amilosa; 56–62 °C
Guisante: 35 % de amilosa; 57–70 °C
El trigo presenta una mayor reputación como aglomerante pese a tener menos amilosa que el maíz, debido a otros factores como su menor contenido en aceite (1,5 % en trigo frente a 3,5 % en maíz).

OTROS AGENTES AGLUTINANTES

Además del almidón, existen otros componentes que favorecen la formación de puentes sólidos:

Fibra soluble (carboximetilcelulosa): forma puentes líquidos que, al secarse, generan puentes sólidos entre partículas.

Alcoholes y azúcares (melaza, productos con lactosa, ácido láctico, glicerina o vinazas): al secarse cristalizan y actúan como aglutinantes endurecidos (caramelización).

Gomas (guar y xantana): polímeros de alta capacidad higroscópica con capacidad gelificante que aportan viscosidad y elasticidad, aumentando la resistencia a la rotura.

Arcillas sólidas (sepiolita, bentonita, sulfato cálcico): incrementan la compresión por su capacidad de hinchamiento y actúan como “cemento” una vez secas.

La adición de grasa o aceite antes de la granulación es el factor que más disminuye la cohesión y la adhesión, ya que crea una película hidrófoba que impide la unión entre partículas y lubrica en exceso el proceso, reduciendo la fuerza aplicada.

Factores que afectan a la calidad del granulado

Existen tres factores que determinan en mayor medida la calidad del granulado:

El acondicionado de la harina.
La formulación del pienso.
El tamaño de partícula tras la molienda.

A este respecto, algunos autores proponen la siguiente distribución orientativa de la influencia de estos factores sobre la calidad del pellet:

ENFRIADO-SECADO DE LOS GRÁNULOS: REDUCCIÓN DE HUMEDAD Y TEMPERATURA

A la salida de la matriz, el gránulo ya formado y caliente cae al enfriador, donde se reduce su temperatura hasta aproximarse a la temperatura ambiente y se disminuye su humedad con el fin de favorecer su correcta conservación.

CALIDAD DEL GRÁNULO: PARÁMETROS DE CONTROL Y DEFECTOS FRECUENTES

Durabilidad

La durabilidad es el parámetro más importante que se debe evaluar, ya que el gránulo debe soportar el transporte y la manipulación sin romperse, generando el mínimo porcentaje posible de finos.

En laboratorio se simula el recorrido del gránulo desde la salida de la matriz hasta su llegada al comedero de la granja.

La durabilidad se define mediante el PDI expresado como porcentaje. De forma general, un valor óptimo en pienso granulado se sitúa por encima del 90 % a los 90 segundos.

El sistema más utilizado es el Holmen 100, un método rápido y versátil que trabaja con muestras de 100 g y permite seleccionar tiempos de ensayo de 30, 60, 90 y 120 segundos. Por su parte, el Holmen 200 es una versión más moderna, que incorpora pesaje y resultados automáticos.

Dureza

La dureza se define como la presión (kg/cm²) que el gránulo soporta sin romperse.

Este parámetro se mide con un durómetro y es importante para determinar cómo resistirá el almacenamiento y el transporte, aunque no siempre está correlacionado con la durabilidad.

Finos

Los finos deben reducirse al mínimo posible, ya que afectan directamente a la calidad final del granulado.

Para calcularlos, se realiza un tamizado del pienso mediante cribas de 2 a 3 mm. En general, el resultado no debería superar el 10 %, considerándose valores entre 5 % y 10 % como un rango medio-alto.

Este porcentaje puede variar notablemente según el punto de muestreo, ya que en fábrica pueden encontrarse valores de hasta un 8 %, mientras que tras el transporte y el manejo en la granja los finos suelen incrementarse debido al trasiego.

Por ello, más allá del valor medido en planta, lo realmente importante es que en el comedero se mantenga una proporción suficiente de gránulos íntegros, idealmente superior al 70 %.

Actividad de agua

La actividad de agua (aw) es un parámetro que mide el agua libre que permanece tras el enfriado.

El agua libre es aquella que no está ligada a los nutrientes o estructuras y puede ser aprovechada para el crecimiento fúngico y bacteriano, así como para favorecer oxidaciones y, en último término, la proliferación de insectos. Por tanto, controlar este parámetro garantiza la estabilidad del pienso y evita su deterioro.

Aunque está relacionada con la humedad, no es exactamente lo mismo. Por ello, el fabricante suele establecer un límite de humedad a la salida del enfriador por debajo del cual se considera que no existe un exceso de agua libre (habitualmente 12 – 13 %).

El valor ideal de actividad de agua se sitúa en torno a 0,65 y no debería superar 0,70.

Una forma efectiva de garantizar que el pellet pierde la humedad sobrante durante el enfriado es mantener la diferencia de temperatura pellet/ambiente por debajo de 5 °C (máximo 10 °C) a la salida del equipo.

FORMA DEL GRANULADO: DEFECTOS FRECUENTES Y CAUSAS

La forma y el aspecto del gránulo pueden aportar información muy valiosa sobre el funcionamiento del proceso de granulación.

Defectos como grietas, deformaciones o texturas irregulares suelen estar relacionados con desequilibrios en el acondicionado, la molienda, la humedad o la compresión en la matriz.

Identificar estos signos a tiempo permite corregir el problema de forma rápida y evitar pérdidas de calidad, aumento de finos o incidencias en la producción. A continuación, se recogen los defectos más frecuentes y sus posibles causas.

La tendencia actual apunta a una fabricación cada vez mayor de piensos granulados, lo que obliga a formular dietas específicamente diseñadas para ser granulables. Sin embargo, no todas las fábricas aplican el proceso de granulación de la misma manera, por lo que los resultados pueden variar significativamente.

Las materias primas evolucionan a lo largo del año y su capacidad o potencial de granulación puede cambiar, lo que hace necesario ajustar el proceso y la formulación en función de sus características.

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