Las técnicas de diagnóstico por imagen avanzada, como la gammagrafía, la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC), se utilizan de forma habitual en la práctica equina, con un acceso cada vez mayor gracias al desarrollo de la TC y la RM en estación.
En los animales de producción, las modalidades de diagnóstico por imagen suelen limitarse a la radiografía y ecografía, ya que la mayoría de los casos se atienden en el campo.
| Las limitaciones económicas, el tamaño y el peso de los animales, la necesidad de anestesia general y el requerimiento de equipamiento especializado pueden restringir el uso de técnicas de imagen avanzada en estas especies. |
La TC en estación ha transformado la práctica clínica equina y ha demostrado ser útil en casos clínicos.
DISEÑO DEL ESTUDIO Y APLICACIÓN CLÍNICA DE LA TC EN ESTACIÓN EN RUMIANTES
El uso clínico de sistemas de TC en estación en animales de producción, incluidos los rumiantes, no ha sido descrito previamente en la literatura.
Animales evaluados
El estudio incluyó rumiantes atendidos en el Morrie Waud Large Animal Hospital de la Universidad de Wisconsin– Madison entre enero de 2019 y agosto de 2025 que fueron sometidos a una TC en estación. Se recopiló:
Se incluyeron en el estudio nueve rumiantes sometidos a TC en estación, de los cuales siete eran bovinos y dos pequeños rumiantes (un ovino y un caprino).
Los principales motivos de consulta fueron:
Procedimiento de TC en estación
La TC en estación se realizó utilizando un sistema específico para grandes animales, diseñado originalmente para su uso en caballos, que permite explorar al animal sin necesidad de anestesia general mediante un pórtico móvil y robotizado.
| Los animales fueron sedados por vía intravenosa con xilacina (0,05-0,1 mg/kg, IV), se adoptaron medidas adicionales para minimizar estímulos externos durante el procedimiento y, finalizada la exploración, los animales regresaron a su alojamiento para la recuperación.
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Radiografía y ecografía
En algunos casos, y según el criterio del clínico, se realizaron radiografías digitales de la región anatómica de interés como primera aproximación diagnóstica antes de recurrir a la TC.
Cuando se sospechó la implicación de tejidos blandos, se llevó a cabo una exploración ecográfica complementaria de la región afectada.
RESULTADOS CLÍNICOS Y DE DIAGNÓSTICO POR IMAGEN
Obtención de las imágenes de TC
Se realizaron un total de nueve exploraciones de TC en estación, seis en la cabeza y 3 en las extremidades distales.
No se registraron complicaciones durante la realización de la TC en estación y todos los animales toleraron adecuadamente la sedación y el procedimiento.
Diagnóstico mediante TC
En los seis casos en los que se realizó TC de la cabeza, el hallazgo principal fue la otitis media, detectada en cuatro animales, todos ellos terneros (Imagen 2).
Otros hallazgos incluyeron la presencia de un absceso en un ganglio linfático mandibular y una estenosis del foramen retroarticular izquierdo, considerada un hallazgo incidental y de posible relación incierta con el signo clínico de sacudidas de la cabeza.
En los tres casos de TC de extremidades distales, se identificaron lesiones como artritis séptica asociada a osteomielitis de la articulación metacarpofalángica y del metacarpo distal (Imagen 3), así como una fractura no desplazada de la tercera falange en una pezuña anterior (Imagen 4).
| En conjunto, la TC en estación permitió establecer un diagnóstico por imagen en ocho de los nueve casos evaluados, lo que pone de manifiesto su elevada capacidad diagnóstica en rumiantes. |
Otras técnicas de diagnóstico por imagen
La radiografía se realizó en cuatro de los nueve casos, aunque solo permitió establecer un diagnóstico en uno de ellos.
En los casos de extremidades distales no se obtuvo ningún diagnóstico radiográfico.
En el único caso de exploración de cabeza en el que ambas técnicas coincidieron, la TC permitió definir con mayor precisión la extensión de la lesión, mostrando una mayor sensibilidad diagnóstica que la radiografía.
La ecografía se utilizó en tres casos y permitió establecer un diagnóstico en uno de ellos.
En este caso, correspondiente a una masa submandibular, los hallazgos ecográficos y de TC fueron concordantes, si bien la TC en estación aportó información más detallada sobre la extensión de la lesión y el grado de afectación ósea.
VIABILIDAD Y UTILIDAD CLÍNICA DE LA TC EN ESTACIÓN EN RUMIANTES
La TC en estación demostró ser una técnica viable en bovinos y pequeños rumiantes para ayudar a establecer un diagnóstico clínico.
Debido a la ausencia de superposición de estructuras y a su mayor resolución de contraste, la TC suele ofrecer un rendimiento superior al de técnicas como la radiografía y la ecografía, que actualmente constituyen la base del diagnóstico por imagen en animales de producción.
| En este estudio se exploraron seis cabezas y tres extremidades distales desde el menudillo hacia distal, identificándose tanto patologías óseas como de tejidos blandos. |
Utilidad en el diagnóstico de otitis media
El diagnóstico más frecuente en las exploraciones de cabeza fue la otitis media. Este hallazgo no resulta sorprendente, dado que la mayoría eran animales jóvenes en los que las enfermedades respiratorias son frecuentes.
| La radiografía y la ecografía pueden emplearse para la identificación de otitis media, pero no presentan la misma sensibilidad ni especificidad que la TC, que permite determinar con mayor exactitud la extensión de la lesión y la posible presencia de osteomielitis en el hueso circundante. |
Utilidad en el diagnóstico de cojeras
La cojera fue la indicación más frecuente para la realización de TC en estación de las extremidades distales y los diagnósticos por imagen obtenidos en estos casos estuvieron relacionados principalmente con patología ósea.
En el ganado bovino, la cojera se localiza con mayor frecuencia en regiones distales al menudillo. Por ello, la TC en estación de las extremidades distales puede resultar útil en casos de cojera de difícil diagnóstico o en situaciones de inicio temprano de la patología que no se identifican mediante radiografía o ecografía, contribuyendo así a orientar el tratamiento.
| El aumento progresivo en la disponibilidad de equipos de TC en estación sugiere que su uso con sedación debería considerarse como una herramienta diagnóstica en aquellos casos en los que la radiografía resulte insuficiente. |
TC vs. otras técnicas de diagnóstico por imagen
La TC demostró ser clínicamente útil al identificar lesiones o definir con mayor precisión su extensión en situaciones en las que estas no eran fácilmente detectables mediante radiografía o ecografía.
Importancia de la selección y manejo de los animales
Precauciones de seguridad para minimizar la exposición a radiación
La TC genera una mayor dosis de radiación que la radiografía convencional, tanto para el paciente como para el personal.
Las dosis más elevadas se registraron en la posición del operador de control durante la exploración de la cabeza y en la posición del manejador del ronzal durante la TC en estación de extremidades torácicas.
A pesar de que las dosis de radiación medidas fueron bajas en todas las posiciones del personal, es importante:
Precauciones de seguridad en el manejo de los animales
La realización de TC en estación requiere tener en cuenta la posibilidad de eventos adversos, por lo que es fundamental diseñar la sala de exploración y los protocolos de trabajo incorporando medidas de seguridad y planes de respuesta ante emergencias.
Asimismo, una correcta selección de los pacientes y una sedación adecuada permiten obtener imágenes de calidad diagnóstica de forma segura, generalmente en uno o dos intentos.
Factores determinantes de la viabilidad de la CT en estación
La elección de la técnica de diagnóstico por imagen depende en última instancia del criterio del clínico responsable para alcanzar un diagnóstico, así como de la capacidad del cliente para asumir el coste asociado a las técnicas de imagen avanzada.
En el caso del presente estudio, el coste de la TC en estación y de la TC en decúbito es el mismo, y solo ligeramente superior al de una radiografía de múltiples proyecciones o extremidades de la cabeza y de las extremidades distales.
El tamaño del paciente y la región anatómica a explorar son factores clave a la hora de valorar la viabilidad de la TC en estación.
En la posición más baja del pórtico para la exploración de cabeza, los animales deben alcanzar al menos 35 cm de altura a nivel cefálico para poder acceder a la apertura del pórtico, siendo ideal que la cabeza se sitúe aproximadamente a 70 cm para una correcta colocación en el isocentro.
En pequeños rumiantes, cuando se exploran estructuras anatómicas pequeñas, como las extremidades distales, puede producirse una menor resolución espacial de las imágenes de TC debido a la necesidad de ampliar estructuras pequeñas dentro de un campo de visión amplio.
La selección adecuada de los casos y una correcta sedación son aspectos fundamentales, requiriéndose más estudios para evaluar el potencial completo de esta técnica en animales de producción en un contexto clínico. |
