Rumiantes el portal de rumiNews

Castilla-La Mancha alerta por la baja vacunación de la lengua azul

Las administraciones y veterinarios insisten en que la vacunación es la principal herramienta de prevención


La preocupación por la expansión de la Lengua azul vuelve a crecer en el sector ganadero español tras confirmarse que Castilla-La Mancha mantiene una tasa de vacunación inferior al 20 % de la cabaña susceptible frente a esta enfermedad vírica que afecta a rumiantes. La situación ha generado inquietud entre veterinarios, organizaciones agrarias y administraciones ante el incremento de la actividad del mosquito transmisor con la llegada de las altas temperaturas.

La baja cobertura vacunal se produce pese a que la vacunación es voluntaria pero completamente subvencionada por el Gobierno regional. Desde la Consejería de Agricultura insisten en que inmunizar al ganado sigue siendo “la herramienta más eficaz” para reducir el impacto sanitario y económico de la enfermedad, especialmente en un contexto en el que no existe tratamiento curativo frente al virus.

La situación se abordó durante el encuentro anual de la Lonja Nacional de Ovino celebrado en Ciudad Real, donde profesionales del sector alertaron de la necesidad de reforzar la prevención antes del verano. El riesgo aumenta cada año con la proliferación del mosquito del género Culicoides, principal vector de transmisión de la enfermedad.

Una enfermedad que vuelve a poner en tensión al sector ganadero

La lengua azul afecta principalmente a ovejas, vacas y cabras, provocando fiebre, inflamación, pérdida de producción y, en los casos más graves, mortalidad, especialmente en ovino. Aunque no supone riesgo para las personas ni para el consumo de carne o leche, sí genera importantes pérdidas económicas y restricciones comerciales.

En Castilla-La Mancha, el sector ovino tiene un peso estratégico. La región concentra alrededor de 1,7 millones de ovejas y Ciudad Real reúne aproximadamente la mitad del censo regional. Además, la ganadería representa cerca del 4 % del PIB autonómico y cuenta con unas 10.000 explotaciones, de las cuales 3.500 pertenecen al ovino.

El temor del sector radica en repetir episodios recientes de expansión de la enfermedad registrados en distintas comunidades autónomas. En 2025, Castilla-La Mancha llegó a declarar la emergencia sanitaria por lengua azul y aprobó la compra de 700.000 dosis vacunales ante el avance del serotipo 3, considerado uno de los más agresivos.

Vacunación voluntaria y debate en el sector

Uno de los factores que explican la baja cobertura vacunal es el actual modelo de vacunación voluntaria implantado en la península. El sistema, acordado entre administraciones y parte del sector, elimina restricciones generales de movimiento y deja en manos de ganaderos y veterinarios la decisión de inmunizar a los animales.

Sin embargo, el incremento de focos y la circulación simultánea de varios serotipos han reabierto el debate sobre si este modelo resulta suficiente para contener la enfermedad. Algunas organizaciones agrarias y veterinarias consideran que la baja participación en la campaña puede favorecer nuevos brotes y dificultar el control epidemiológico.

Las autoridades autonómicas defienden que se están realizando esfuerzos importantes para facilitar el acceso a las vacunas. Castilla-La Mancha ha reforzado en los últimos meses las ayudas y mantiene subvencionado tanto el coste de las dosis como parte de los gastos veterinarios asociados a la vacunación.

Un escenario sanitario cada vez más complejo

La preocupación por la lengua azul coincide además con la aparición y expansión de otras enfermedades emergentes que afectan a la ganadería española, como la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) o la Dermatosis Nodular Contagiosa.

En paralelo, la Unión Europea modificará próximamente la clasificación sanitaria de la lengua azul, que pasará a categoría D+E a partir de julio de 2026. Este cambio flexibilizará algunos aspectos normativos, pero mantendrá la vigilancia epidemiológica y los requisitos sanitarios ligados al movimiento de animales.

Los expertos advierten de que la combinación de temperaturas más altas, incremento de vectores y baja cobertura vacunal podría favorecer una mayor circulación del virus durante los próximos meses.

El sector pide no bajar la guardia

Veterinarios y representantes ganaderos coinciden en que la prevención será clave para minimizar el impacto económico y sanitario de la enfermedad durante esta campaña. La vacunación, junto con las medidas de bioseguridad y control de insectos, sigue siendo la principal herramienta disponible para proteger al ganado.

Mientras tanto, el sector reclama mayor concienciación, rapidez en el suministro de vacunas y coordinación entre administraciones para evitar que la lengua azul vuelva a convertirse en una de las principales amenazas sanitarias para la ganadería española.

Salir de la versión móvil