¿Conocemos el coste real del estrés por calor para la industria láctea?
El estrés por calor es una de las principales causas de pérdidas económicas en el sector lácteo mundial. Estas pérdidas son proporcionales al grado de estrés por calor que depende de:
Las vacas (días u horas al año en las que las vacas están expuestas a condiciones de temperatura y humedad por encima del umbral de confort).
El nivel de producción.
Prácticas nutricionales y de manejo.
¿Realmente sabemos cuantificar las pérdidas totales?
¡La respuesta por el momento es que no!
La literatura publicada hasta ahora trata que pueden causar estas pérdidas, pero no se ha realizado una cuantificación y evaluación económica de las pérdidas totales bajo diferentes condiciones climáticas y tipos de sistemas de producción.
Es importante contar con estos datos para convencer a los productores e instituciones lecheras de que tomen medidas e inviertan en la implementación de medios de mitigación del calor y enfrenten el problema del estrés por calor.
Es más efectivo convencer a los ganaderos para que inviertan, presentando los números relacionados con los beneficios económicos y ambientales que pueden tener y cómo de rápido se recuperará la inversión.
En este artículo, se describen las vías ya conocidas por las cuales el estrés por calor causa pérdidas en las granjas lecheras, profundizando con detalles sobre las ya conocidas.
PÉRDIDAS ASOCIADAS A LA PRODUCCIÓN DE LECHE
La primera y más común consecuencia del estrés por calor en las vacas lecheras es la disminución de la producción de leche.
La mejor manera de caracterizarla es en términos de Leche Económicamente Corregida (LEC) por vaca anualmente.
Según investigaciones realizadas en los EE.UU., las pérdidas anuales de producción de leche por vaca variaron entre 170 kg en el estado “más frío”, donde el Índice de Temperatura y Humedad (THI) estuvo por encima de 70 durante el 6% del año, y más de 2.000 kg, en el estado “más cálido”, donde el THI estuvo por encima de ese umbral durante 50% del año.
Hoy en día, hay granjas lecheras ubicadas en regiones que experimentan condiciones por encima del umbral (THI 70) cerca del 100% del año donde podemos esperar que las vacas de alto rendimiento pierdan más de 3.000 kg de su potencial productivo, a menos que se enfríen adecuadamente.
PÉRDIDAS ASOCIADAS A LA COMPOSICIÓN DE LA LECHE
El impacto negativo del estrés por calor en la producción de leche no termina con la reducción del volumen de leche, sino también con la disminución del contenido de grasa y proteína de la misma, fenómeno que ocurre durante el período cálido, con un “efecto de retraso” en las vacas que se secan en ese momento.
Por lo general, podemos esperar una bajada de 0,35-0,40 unidades porcentuales en el contenido de grasa de la leche y una bajada de 0,30-0,35 unidades porcentuales en el contenido de proteína de la leche para la leche producida en el período cálido en comparación con el invierno.
PÉRDIDAS ASOCIADAS A LA SALUD DE LA UBRE
El estrés por calor provoca un aumento en el recuento de células somáticas (SCC) en la leche.
En la mayoría de los casos,
este aumento no está relacionado con ningún tipo de infección de la ubre y no tiene un impacto negativo en la calidad de la leche, pero se caracteriza por un aumento en 100.000 unidades SCC por encima de los valores de la leche producida por una vaca sana en el período frío. PÉRDIDAS ASOCIADAS A LA EFICIENCIA ALIMENTARIA Otro de los efectos negativos del estrés por calor, que provoca grandes pérdidas económicas pero que aún es muy poco conocido, es la disminución de la eficiencia alimentaria que también ocurre solo en el período cálido Cuando sufren estrés por calor, las vacas utilizan parte de la energía que consumen para activar los mecanismos fisiológicos para disipar el calor. En la mayoría de los casos, estos mecanismos no son capaces de ayudar a la vaca, sino que hacen que parte del alimento consumido sea canalizado a fines no productivos. Una investigación realizada en la Universidad de Kansas demostró / que las vacas producían 1,4 kg de leche/kg de materia seca que consumían, cuando esto ocurría en condiciones normales (22 °C), mientras que en condiciones cálidas (32 °C),las vacas produjeron solo 1,2 kg de leche/kg de materia seca, una disminución en la “eficiencia...
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