TEMPERATURA CORPORAL: REFLEJO DE SALUD Y BIENESTAR
Conocer la salud física y el bienestar del rebaño es un objetivo primordial en la ganadería actual y, siendo la temperatura un indicador clave, surge la necesidad de estudiar los métodos más precisos para evaluarla, así como los mejor adaptados a las necesidades del ganado y el ganadero.
La temperatura corporal es un parámetro fisiológico de vital interés, ya que un aumento de temperatura puede ser un:
Además, cabe resaltar la importancia económica que supone para el ganadero la varianza de este parámetro, pues tanto su disminución como aumento puede alterar la productividad del animal.
Métodos de medición de la temperatura en el ganado
En la actualidad, gracias al desarrollo continuo tecnológico, ya no solo se dispone del método tradicional de medición de temperatura central (el termómetro rectal), sino que se han ido implantando sistemas que permiten su monitoreo sin necesidad de inmovilizar al animal.
| De esta forma, los métodos de medición de temperatura más relevantes son:
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El termómetro digital, se usa tanto en medicina humana como veterinaria desde hace más de una década al ser un instrumento clínico de fácil uso y lectura y, además, más seguro y rápido que su antecesor, pues no contiene mercurio y permite la lectura de temperatura en menos de un minuto.
No obstante, tiene sus limitaciones, ya que la toma de temperatura en los animales se realiza introduciendo el termómetro digital por el recto, lo que hace necesaria su inmovilización, lo que genera dos circunstancias problemáticas.
Aplicaciones de la termografía en producción animal
Estos sistemas han sido utilizados, y cada vez más, en el diagnóstico de enfermedades ortopédicas, así como para la investigación en diversas áreas del ámbito de producción animal:
TERMOGRAFÍA COMO HERRAMIENTA DE EVALUACIÓN DE LA SALUD Y BIENESTAR ANIMAL
La Cooperativa de Ovino y Vacuno de Navarra (COOVA), junto a la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y a UCAN (Unión de Cooperativas Agrícolas de Navarra) ha puesto en marcha el proyecto piloto de desarrollo rural titulado “Control y gestión del Bienestar Animal en vacuno y ovino mediante el uso de la Termografía” englobado en la medida “Ayudas a proyectos piloto en cooperación para la innovación agraria”.
La convocatoria se incluye en el marco de la intervención 7162 (Grupos de cooperación para la innovación no relacionados con la AEI-Agri que apoyen la realización de proyectos piloto en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas) del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
| En este proyecto se ha buscado poner de relieve las aplicaciones de la termografía óptica en ovino, caprino y vacuno, llevando primero a cabo una revisión bibliográfica sobre este tema, después mostrando resultados de las aplicaciones mediante pruebas realizadas con la cámara termográfica y relacionando estas aplicaciones con el bienestar animal al no tener que sufrir los animales procesos invasivos para el diagnóstico de ciertas patologías o de gestación, así como al reducir la propia interacción humano-animal, teniendo en cuenta los cinco pilares básicos sobre los que se asienta el bienestar animal. |
CLAVES PARA UNA EVALUACIÓN TERMOGRÁFICA FIABLE
Exploración completa y detección de anomalías térmicas
La cámara termográfica es una herramienta que ayuda a detectar problemas (igual que con un termómetro rectal), pero es necesario realizar una exploración completa de los órganos y zonas afectadas y hacer pruebas posteriores, para sacar conclusiones más completas y fiables.
Tomas desde distintas posiciones
Para la correcta detección y control de las zonas afectadas en un individuo, es necesario tomar termografías desde distintas posiciones, con el fin de obtener la mayor cantidad de información posible.
Repetición de tomas y análisis dinámico
Es conveniente realizar varias tomas en cada una de las posiciones elegidas para el análisis del animal, ya que posteriormente se pueden descartar las de peor calidad y quedarse con aquellas termografías más claras y, por tanto, más informativas.
Zonas corporales de interés
Una vez identificado el animal, se toman termografías de las zonas afectadas o sospechosas de estarlo, así como, en todos los casos, de la cabeza y las patas, aunque no exista una patología aparente en esas áreas.
Configuración de la cámara
A la hora de tomar las imágenes termográficas, es importante tener en cuenta y configurar adecuadamente factores como:
Un enfoque impreciso dificulta la diferenciación entre las zonas de interés y, aunque lo ideal es trabajar a unos 1 m entre cámara y animal, en la práctica, al tratarse de un ser vivo que se mueve y reacciona, especialmente en exteriores, esa distancia no siempre se puede mantener.
Análisis de imágenes y software
Es fundamental disponer de un software adecuado a la hora de analizar los archivos (termografías) tomados en campo, que permita obtener temperaturas medias, máximas y mínimas de zonas concretas, y ajustar la paleta de colores para mejorar la representación gráfica, entre otras funciones.
Posición del animal para la medición
Cada zona a analizar requiere la posición (“pose”) más adecuada del animal.
Por ejemplo, en el caso de una oveja, para obtener el valor de la temperatura infrarroja ocular es necesario tomar una termografía lateral de la cabeza, con el animal con los ojos abiertos en ese momento, situándose a aproximadamente 1 m de distancia y a una altura de la cámara similar a la de los ojos. Esta posición permite registrar con la cámara termográfica la temperatura infrarroja ocular máxima en esa zona.
PRINCIPALES RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL PROYECTO
A partir del trabajo realizado, se han obtenido los siguientes resultados:
La termografía permite obtener información sobre las condiciones térmicas de animales de ovino y vacuno, facilitando la identificación de posibles procesos inflamatorios asociados a aumentos de temperatura de origen patológico.
Aunque se trata de un método menos exacto que la medición de la temperatura rectal, la termografía es una técnica no invasiva que posibilita la toma masiva de datos sobre la temperatura superficial del animal, sin un consumo excesivo de tiempo y sin interferir en la operativa diaria de la explotación ganadera, al reducir los recursos necesarios para la toma de datos.
