Vivimos un periodo histórico en el que las enfermedades emergentes parecen ser una constante en nuestras vidas.
Diversos agentes infecciosos, principalmente víricos, se van presentando uno tras otro en nuestro territorio y granjas. Esto ocurre ante la perplejidad de instituciones, técnicos y demás integrantes del sector ganadero, que tratan de aplicar a marchas forzadas medidas de control para limitar su propagación e incluso plantean su erradicación cuando esta posibilidad es real.
Cada una con sus particularidades, son infecciones que irrumpen en nuestras vidas generando un impacto sanitario y económico de consecuencias impredecibles.
Evidentemente, en ambos casos, son difícilmente controlables y poco se puede hacer.
Algo similar sucede con la presencia de vectores como Aedes spp. o Culex spp. que, una vez en nuestro territorio, son imposibles de erradicar. Frente a ellos, solo se pueden aplicar, en la medida de lo posible, estrategias de control que limiten el riesgo de exposición.
Una vez que aparecen estas infecciones, las vías de transmisión, el movimiento de animales y otros factores de riesgo serán determinantes en el grado de afectación de los individuos y poblaciones.
| Ahí sí se puede actuar:
La rapidez cuenta mucho ante cualquiera de estas infecciones. |
| Debemos considerar muy positivos los esfuerzos y el trabajo realizados para la contención de la dermatosis nodular contagiosa en Cataluña o el despliegue llevado a cabo para el control de los episodios de peste porcina africana en la fauna silvestre, también en esta comunidad.
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Ganado bovino: pendientes de la dermatosis nodular contagiosa y su evolución
En el ámbito específico del ganado bovino, son varias las infecciones que mantienen en vilo al sector, comenzando por la inesperada dermatosis nodular contagiosa.
Tras su paso por Italia y Francia, se encuentra bajo control en España, aunque debemos recordar que ahora mismo nos encontramos en un periodo de inactividad vectorial.
La situación en Francia, que dista mucho de la conseguida en España, mantiene a todo el sector en vilo. No solo no se ha podido erradicar el agente, sino que, desafortunadamente, se ha extendido a otras zonas del país en los meses finales de 2025 y comienzos de 2026.
A ello se une la reanudación del tránsito de terneros procedentes de Francia para su engorde en diversas zonas de España.
Esperemos que la situación se pueda controlar definitivamente y que podamos ir avanzando poco a poco hacia el estatus de oficialmente libres de la infección.
Respecto a otras infecciones, no debemos dejar de observar lo que sucede en el continente africano, donde enfermedades como la temida fiebre aftosa campan a sus anchas.
| El último brote masivo, acontecido en el Reino Unido a principios de siglo, da fe de ello, con millones de animales sacrificados, todo ello orientado a recuperar el estatus de libre de la infección lo antes posible.
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Pequeños rumiantes: peste y viruela siguen atrayendo nuestra atención, con permiso de la lengua azul
El impacto de la lengua azul en España ha sido muy fuerte en el segundo semestre de 2025, con la expansión del serotipo 3 llegado del Norte de Europa por muchas ganaderías de diferentes especies.
Solo la vacunación parece paliar el efecto de esta infección, por lo que esperemos que, durante este parón de actividad de los vectores, hayamos aprovechado el tiempo para inmunizar a nuestras ganaderías, comenzando por las explotaciones ovinas.
Otra infección que sigue manteniéndonos en vilo es la peste de los pequeños rumiantes.
Afortunadamente, nunca se ha presentado en España y la ausencia de vectores asociados a su transmisión nos permite ser optimistas respecto a su posible erradicación en el continente europeo.
Finalmente, no podemos olvidarnos de una infección que ya nos visitó en el año 2022 y que, afortunadamente, pudimos erradicar: la viruela ovina.
Se trata de una infección que afecta a los pequeños rumiantes, pero principalmente a la especie ovina, y que, sin esperarla, se presentó en Andalucía, concretamente en la provincia de Granada, en septiembre de 2022.
Afortunadamente, el episodio pudo resolverse tras un año de incertidumbre. Todo ello, después del sacrificio completo de algunos rebaños en Andalucía y en Castilla-La Mancha, las dos comunidades autónomas que se vieron afectadas.
La llegada de estas infecciones que afectan a los rumiantes y otras que afectan a otras especies se debe considerar como un serio aviso de lo que puede pasar con otras infecciones igual o más peligrosas.
No hace falta hoy hablar de otras posibles amenazas como la fiebre del valle del Rift, la enfermedad de Akabane, la pleuroneumonía contagiosa caprina y otras muchas que podrían afectar a nuestra cabaña de rumiantes y que, afortunadamente, no tenemos.
| Nuestros profesionales, ganaderos y técnicos constituyen la primera línea de control, y deben estar alerta ante la presencia de cualquier signo clínico o situación anómala no registrada antes en sus ganaderías. La rapidez es fundamental a la hora de establecer medidas de control eficaces. |
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