08 Nov. 2019

Nutrición y Alimentación

Nutrición y Alimentación

aflatoxina

Aflatoxina B1 a Aflatoxina M1, ¿qué ocurre? – Aplicación práctica para tomar decisiones


Escrito por: Antonio Gallo

Cuando a los animales y a las personas se les suministran alimentos contaminados con aflatoxinas nos enfrentamos a un desafío de seguridad alimentaria, una Aflatoxicosis.

La aflatoxicosis varía según dosis, tiempo de exposición, especie, edad, ciclo sexual, estado nutricional, etc.

Sus principales efectos tóxicos y cancerígenos son:

  • Hepatotóxico, hepatocarcinogénico
  • Neurotóxico, nefrotóxico
  • Hemotóxico
  • Enterotóxico
  • Osteotóxico
  • Inmunosupresivo

 

 

Sus principales signos clínicos son:

  • Anorexia
  • Reducción del peso corporal
  • Descenso de la productividad (leche)
  • Hemorragias
  • Embriotoxicidad
  • Reducción del rendimiento reproductivo
  • Aumento de la susceptibilidad a enfermedades

Los principales órganos diana son el hígado y el riñón.

 

 

 

 

¿Qué sabemos sobre la Aflatoxicosis en vacas lecheras?
Debemos considerar los siguientes puntos para valorar lo que sabemos y lo que todavía desconocemos.

  • Se debe trabajar con datos
  • Literatura científica basada en niveles altos de contaminación (fuera de la realidad de campo)
  • Respuesta dosis-efecto no lineal
  • No investigada la presencia de otras micotoxinas
  • ¿Se obtiene una respuesta clara? ¡NO!
  • La incertidumbre en torno a la Aflatoxina provoca decisiones «discutibles»
  • La contaminación del alimento provoca también el retraso en la pubertad de las novillas

Mecanismos de Excreción de la Aflatoxina en rumiantes:
Heces: 55-80%
Orina: 10-20%
Carne: <1%
Leche: 1-3%

Tasa de paso (Carry over)
Porcentaje de AFB1 excretada en la leche como el metabolito AFM1.

Esta tasa varía entre el 1% y el 3% (mínimo 0,1% y máximo 10%) y depende de:

  • La especie: vacuno de leche, ovino-caprino de leche (dott. Battacone)
  • Nivel productivo y días en leche
  • Células somáticas, por permeabilidad de la membrana. Masoero et al. (2017).
    Estos autores demostraron que las vacas con alto recuento de células somáticas excretan en leche más AFM1 que las vacas con similar producción pero con más bajo recuento de células somáticas.

Para contrarrestar el efecto del desafío AFB1 en la granja y reducir el arrastre de AFM1 en la leche, deberían ser usados los nuevos aditivos alimentarios (sustancias adsorbentes de micotoxinas).

¿Qué es un adsorbente y qué funciones debe cumplir?
En el REGLAMENTO DE LA COMISIÓN (CE) No 386/2009, estos aditivos se definen como “reductores de la contaminación de los piensos por micotoxinas: sustancias que pueden suprimir o reducir la absorción, promover la excreción o modificar el modo de acción de las micotoxinas”.

Un adsorbente debe:

  • Prevenir o limitar la absorción de las micotoxinas en el tracto gastrointestinal
  • Estar libre de impurezas y ser inodoro
  • No modificar la disponibilidad de los nutrientes
  • Haber sido valorado no solo en condiciones de laboratorio sino también en pruebas con animales

Reglamentación europea

Esta categoría de aditivo es la 1m558, especificado en el Reglamento de Ejecución (UE) nº 1060/2013.
El único mecanismo reconocido por la UE es el grupo 1m558 “categoría de aditivos tecnológicos. Grupo funcional: reductores de la contaminación de los piensos por micotoxinas: aflatoxina B1”.
En esta categoría se especifica que la Bentonita es el ÚNICO adsorbente autorizado (UE). Esta bentonita debe cumplir unas características muy determinadas y restrictivas (otras bentonitas que no cumplen los criterios se clasifican como aditivos 1m558i).

Aspectos Positivos

  • Coste reducido
  • Mecanismo de secuestro rápido
  • Valoración de la actividad de secuestro relativamente fácil
  • Facilidad de empleo en granja o de inclusión en los piensos
  • Interfieren «poco» en el estado sanitario de los animales
  • Enfoques con mecanismos diversos de acción para aumentar la eficacia (verificar)

Aspectos Negativos

  • Son un coste (1-4% coste ración)
  • Poquísimo tiempo para intervenir
  • La valoración requiere pruebas in vitro de screening (coste bajo) o pruebas in vivo de confirmación (coste alto) o EXPERIENCIA
  • El tipo de uso mejora o empeora la eficacia de la acción secuestrante
  • Posibles efectos debido a un uso prolongado y con dosis altas
    Interfieren con la determinación analítica de las Aflatoxinas

¿Qué debemos hacer si detectamos AFM1 en la leche?

  • Retirar los alimentos de las vacas y reciclarlos con las novillas, si no están excesivamente contaminados.
  • Realizar una toma de muestras fiable y dar una respuesta rápida (análisis) para saber el ingrediente(s) contaminado(s).
  • Analizar cuanto antes el maíz y los demás ingredientes sospechosos con test rápidos (respuesta «inmediata») y después confirmar con HPLC (acetona).
  • ¿Maíz contaminado? Favorecer contacto Maíz-ADS.
    · Cribar, ventilar o limpiar el grano y/o reducir su inclusión con ingredientes alternativos (trigo, cebada y sorgo).
  • Analizar algodón, soja, etc. y pastone y silo de maíz (acetona+HPLC).
    · ¿Algodón contaminado? Eliminar.
    · ¿Silo de maíz o pastone contaminados? Favorecer contacto entre ADS y alimento y/o reducir su uso con otras alternativas (silo de hierba, silo de cereales, etc.)
  • Añadir 100-150 g (o según indicación del técnico) de un adsorbente con garantías (bien elegido). No exagerar sobredosificando.
  • Si es posible, poner en contacto el adsorbente y el alimento contaminado.
  • Esperar 1-4 ordeños (dependiendo del nivel inicial).

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