AUTOR

Sergio Martín Martel

Dr. en Veterinaria y Profesor Asociado Facultad de Veterinaria ULPGC

La Paratuberculosis es una enfermedad bacteriana crónica y contagiosa con importantes repercusiones sobre la salud y rendimiento de los rumiantes.

En la primera parte de este artículo revisamos las vías de transmisión de la Paratuberculosis, así como sus principales manifestaciones clínicas.

En la segunda parte de este artículo, conoceremos cuáles son las medidas que se están llevando a cabo en las Islas Canarias para mantener la Paratuberculosis Caprina bajo control.

¿CUÁLES SON LAS OPCIONES DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA PARATUBERCULOSIS?

Si bien existen estudios que han intentado encontrar tratamientos para esta enfermedad, a partir del uso de distintos antibióticos, ninguno de ellos ha aportado una alternativa eficaz.

La sintomatología de animales afectados por esta patología va agravándose hasta que tiene lugar la muerte del animal.

Debido a esa circunstancia, las medidas de control y una buena profilaxis se antojan esenciales para reducir la aparición de la enfermedad en la explotación.

 MANEJO 

El objetivo fundamental es evitar el contagio de animales no infectados:

  • Se han de mantener limpios de estiércol los corrales de las parideras.
  • Separar a los cabritos de la madre tras el parto, recurriendo a la lactación artificial con calostro pasteurizado.
  • Esta nueva recría se debe mantener separada del resto del rebaño durante, al menos, un año.
  • Se deben aplicar otras medidas de bioseguridad, como limpieza y desinfección frecuente de los corrales o, más drásticamente, evitar la introducción de animales de granjas con antecedentes o sospechosas de paratuberculosis.

Otra alternativa para el control de la enfermedad es la vacunación.

Sin embargo, debido a la posible interferencia con la prueba oficial (intradermorreacción) utilizada en las campañas de erradicación de la Tuberculosis Caprina, en concreto por las reacciones cruzadas, su uso está limitado en algunas regiones del territorio español a situaciones muy bien definidas y bajo un estricto control reglamentario.

Las consecuencias que podría acarrear un diagnóstico de Tuberculosis Caprina en el ganado caprino en las islas Canarias podrían ser devastadoras, teniendo en cuenta el daño que provocaría en uno de los sectores con mayor valor de nuestra gastronomía, como es el queso artesanal elaborado con leche cruda.

Este ha sido, fundamentalmente, el motivo por el cual la vacunación frente a la Paratuberculosis Caprina no ha estado permitida en las islas hasta hace relativamente poco tiempo.

Es por ello que, la autorización de la vacunación frente a Paratuberculosis Caprina en Canarias debe estar restringida y sometida a un régimen de autorización específico por parte de la Dirección General de Ganadería del Gobierno de Canarias y justificado para cada explotación individual.

En este sentido, en octubre de 2014 comenzó en Canarias un proyecto en el que participaron cinco explotaciones de ganado caprino (cuatro en la isla de Gran Canaria y una en Fuerteventura), la Dirección General de Ganadería, la Facultad de Veterinaria de la ULPGC (IUSA) y los veterinarios de ADSG de dichas explotaciones.

Años atrás, en estas ganaderías se habían intentado implantar sin éxito





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