26 Oct. 2018

Bioseguridad

Bioseguridad

Bioseguridad en parideras y reproducción en pequeños rumiantes

Escrito por: Laura Oliver Escorihuela

La bioseguridad se entiende como el conjunto de medidas, tanto en infraestructura como en prácticas de manejo, para evitar o reducir el riesgo de entrada de enfermedades infecto-contagiosas y parasitarias, así como su posterior difusión.

La bioseguridad se entiende como el conjunto de medidas, tanto en infraestructura como en prácticas de manejo, puestas en marcha para evitar o reducir el riesgo de entrada de enfermedades infectocontagiosas y parasitarias, así como su posterior difusión.

 

En las explotaciones de pequeños rumiantes es difícil llevar a cabo medidas de bioseguridad estrictas, ya que muchos rebaños son extensivos y salen a pastar fuera de la granja para aprovechar los recursos, especialmente los rebaños de ovino de carne.

Sin embargo, existen una serie de acciones que nos pueden ayudar a controlar enfermedades que causan grandes pérdidas económicas en las explotaciones, como las diarreas de los corderos o los problemas de abortos.

 

Planificación del calendario de cubriciones

Para empezar a prevenir o controlar los problemas digestivos y los abortos, una de las primeras medidas que hay que tomar en una explotación es decidir qué calendario de cubriciones se va a seguir, ya que es importante establecer épocas de partos a lo largo del año con una duración determinada –no más de 45 días– para poder planificar todo el trabajo.

La planificación del calendario de cubriciones nos permitirá tener épocas en las que no hay animales pariendo ni corderos en la nave, de forma que se pueda retirar todo el estiércol y desinfectar para hacer un buen vacío sanitario.

Si en una parición hubiese un problema de mortalidad de corderos, si tiene una duración determinada, podemos cortar el problema de raíz en cuanto terminen los partos y el cebo de corderos.

Los sistemas reproductivos que existen en ovino y caprino son muchos, pero para poder elegir uno, es necesario conocer el caso concreto de cada explotación. Además, debemos tener en cuenta que los pequeños rumiantes tienen anestro estacional y reducen la fertilidad en las cubriciones del primer semestre del año, por lo que en estas cubriciones deberemos usar todas las herramientas disponibles para garantizar una fertilidad óptima:

*Aporte energético adicional en la ración de las ovejas desde 3 semanas antes de empezar la cubrición hasta 3 semanas después, con el objetivo de mejorar la condición corporal y estimular la ovulación.

Si no tenemos en cuenta la estacionalidad, podemos tener un exceso de partos en invierno/primavera, con los problemas que esto conlleva:

Exceso de densidad de animales en la granja

 Venta de corderos en épocas de bajo precio de mercado

Aumento de mortalidad de corderos

 

Elección del sistema de cubriciones

Para decidir qué sistema de cubriciones se lleva a cabo en una explotación hay que tener en cuenta varios factores:

 

Planificación de la limpieza y desinfección

Una vez elegido el sistema reproductivo, ya tenemos toda la información de cuándo tendrán lugar los partos y se podrá planificar la limpieza y desinfección de las naves.

Lo ideal sería limpiar las camas y desinfectar después de cada parición, además cuanto más intensivo sea el sistema reproductivo, mayor debe ser la higiene y desinfección que hagamos, ya que la carga microbiana de la explotación será mucho mayor.

 

Reposición de animales

La compra de animales, tanto hembras como machos, es otro aspecto que influye en la bioseguridad de las granjas.

Lo más recomendable es que se compren animales con una edad máxima de 6 meses, de forma que se les pueda aplicar el plan vacunal de la explotación y así minimizar el riesgo de contraer enfermedades que estaban controladas en la granja.

Manejo de los partos

El manejo en la época de partos también debe ser lo más higiénico posible, ya que coincide con la máxima diseminación de muchos patógenos causantes de abortos en los pequeños rumiantes.

Entre los patógenos más importantes asociados a los abortos se encuentran las clamidias y Coxiella burnetii –agente causal de la Fiebre Q– que a través de las secreciones del parto y las placentas se eliminan en grandes cantidades, por lo que los animales sanos se pueden infectar y tener abortos en gestaciones futuras.

Es importante recordar que la Fiebre Q es una ENFERMEDAD ZOONÓSICA que se puede trasmitir a las personas, por lo que debemos extremar las medidas higiénicas.

 

Prácticas higiénicas recomendables en el momento de una paridera

Utilizar guantes para retirar las placentas y los abortos, así como para atender los partos.

Si en la explotación se ha diagnosticado Fiebre Q, se debe usar mascarilla, ya que la principal vía de transmisión de esta enfermedad es la aerógena.

 

 

  • Las hembras abortadas deben ser tratadas y aisladas del resto.
  • No se les deben ahijar crías a estos animales abortados.
  • Se debe evitar dejar para vida hembras criadas por un animal que haya abortado, ya que, en caso de las clamidias, se han podido infectar y cuando se queden preñadas podrán abortar.

 

Retirar los restos del parto y los abortos lo antes posible y depositarlos en el contenedor de cadáveres.

 

 

 

 

  • Las zonas de parto deben tener cama de paja abundante y seca para que cuando nazcan los corderos o cabritos estén en un sitio seco.
  • Es muy importante desinfectar el ombligo de los recién nacidos.

 

El control de la presencia de animales de otras especies (aves, roedores, perros y gatos) en las granjas es esencial

 

 

ROEDORES

Para el control de roedores se deben realizar:

  • Desratizaciones periódicas.
  • Limpieza y desinfección frecuente.

PERROS Y GATOS

TOXOPLASMOSIS

No se debe permitir el acceso de los gatos a las zonas donde se almacena el cereal o el pienso para que no se contamine con excrementos, puesto que transmiten la toxoplasmosis, una enfermedad parasitaria que causa problemas de abortos en las ovejas. Al ser la toxoplasmosis una zoonosis, las mujeres embarazadas deben tener especial precaución.

HIDATIDOSIS & CISTICERCOSIS

Los perros se deben desparasitar cada 2-3 meses para evitar los quistes hidatídicos y la cisticercosis hepática en los corderos, ya que origina pérdidas económicas por decomisos en matadero aunque en la explotación no se vea clínica.

Se debe evitar que los perros consuman cadáveres, vísceras y otros restos de corderos para cortar el ciclo del parásito.

Es importante evitar el acceso de los perros a las zonas donde se almacena el pienso para evitar que se contamine con sus heces.

PALOMAS Y OTRAS AVES

Las aves pueden transmitir enfermedades, como la salmonelosis, por contaminación del agua de bebida y de los alimentos a través de las heces, por lo que se recomienda:

  • Extremar las medidas de limpieza y desinfección, especialmente de bebederos y comederos.
  • Poner mallas en las ventanas.

 

Por último, en referencia a la bioseguridad de las explotaciones de pequeños rumiantes, cabría destacar el control del acceso de personas y de vehículos ajenos a la explotación. En cuanto a las personas, bastaría con llevar calzas y monos desechables o desinfectar las botas antes y después de llegar a la explotación, mientras que en los vehículos, los vados de desinfección no son habituales, pero sí que se puede tener la precaución de que no pasen de una zona determinada.

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