Caso clínico: tratamiento quirúrgico de un bovino con indigestión vagal



La indigestión vagal o Síndrome de Hoflund se caracteriza principalmente por una distensión ruminal crónica, normalmente asociada, si vemos a la vaca desde detrás, a una forma de «pera» o «manzana».

Le acompañarían otros síntomas como deshidratación, atonía ruminal, disminución de las heces y de la producción láctea.

Fue un alemán, S. Hoflund el primero en identificar este síndrome y en reproducirlo y clasificarlo en base a la sección experimental de distintas ramas del nervio vago. Actualmente, se sabe que este síndrome de distesión puede estar provocado por otras causas que no siempre son afectaciones de las ramas vagales.

Entre estas causas se encuentran:

  • Adherecias en el retículo-reticulitis traumática
  • Actinobacilosis del retículo
  • Infecciones en nódulos linfoides mediastínicos
  • Úlceras de abomaso
  • Abscesos perireticulares hepáticos o del omento
  • Obstrucciones físicas del orificio retículo-omaso-abomasal
  • Lesiones de distensión en animales que no recuperan de una cirugía de abomaso o gestaciones avanzadas

La clasificación de las indigestiones vagales sería la siguiente:

  • Tipo I

Se trata de una distensión gaseosa del rumen con hipomotilidad y fallo en los mecanismos de eructación. Suele ocurrir en vacas durante los últimos meses de gestación o tras el parto.

El rumen distendido puede vaciarse con facilidad con una sonda nasogástrica o un trócar. El rumen no contiene excesivo líquido ni comida sólida, a menos que la vaca vuelva a comer.

La presencia de adherencias reticulares debidas a una reticulitis previa provocan dolor a la hora de eructar, lo que timpaniza el rumen. Puede originarse también debido a neumonías crónicas en animales jóvenes con linfoadenopatías que afectan al nervio vago en su tramo torácico.

  • Tipo II

Se produce un fallo en el transporte omasal, debido a una distensión del rumen con hipermotilidad y timpanismo espumoso. Podremos encontrar bradicardia.

En este tipo, el transporte suele estar dificultado por un absceso localizado en el orificio retíulo-omaso-abomasal, que normalmente se puede retirar vía ruminal y liberar la obstrucción.

El tratamiento quirúrgico en el caso de cuerpos extraños u objetos físicos que puedan provocar el cierre del orificio da buenos resultados, aunque la recuperación es lenta.

  • Tipo III

Se debe a una obstrucción pilórica que suele surgir en fases tardías de la gestación.

El abomaso se impacta y origina una estenosis pilórica que provoca el acúmulo del contenido. El rumen termina sin tono y acumulando mucho líquido.

Este tipo de indigestión vagal podría surgir también como consecuencia de una cirugía de torsión de abomaso, en la que la distensión podría haber afectado a la rama ventral del nervio. Las úlceras abomasales también pueden tener relación, en especial aquellas que producen adherencias e impiden la motilidad y evacuación abomasal.

La valoración del cloro orgánico es útil para el diagnóstico, ya que cuando el tránsito del HCl gástrico está disminuido, este se ve reducido también.

  • Tipo IV

Asociado a gestación avanzada, en los últimos meses de gestación.

El tamaño del útero provoca un desplazamiento del abomaso, y la presencia de adherencias en el retículo previa o la disminución de la motilidad abomasal agrava la situación y provoca la impactación del mismo. Esto desencadena el síndrome vagal.

En este caso, los niveles de cloro plasmático son variables.

El tratamiento más factible consistiría en mantener a la vaca con alimentación forzada y fluidoterapia hasta el momento del parto.

 

 

CASO CLÍNICO: Tratamiento quirúrgico en un bovino con síndrome de indigestión vagal

 

ANAMNESIS

  • Bovino hembra de raza Holstein
  • Primer parto
  • 543 kg PV
  • Decaimiento, distensión abdominal y disminución de la producción.

 

EXPLORACIÓN

A la exploración se observó una distensión abdominal bilateral con predominio en el cuadrante ventral derecho y dorsal izquierdo (contorno abdominal de pera-manzana). La respiración era superficial y con incremento de su frecuencia.

Al examen físico, el paciente presentó un grado de deshidratación del 5%, temperatura corporal normal (38.2 °C). A la auscultación del rumen, los movimientos ruminales se encontraban incrementados en frecuencia (5 MR/minuto), con amplitud y fuerza disminuidas. La frecuencia cardiaca (FC) y la respiratoria (FR) se encontraban incrementadas (FC: 92 lpm; FR: 40 rpm).

A la palpación rectal se encontró una ligera disminución del contenido de heces, detectándose también la evidente distensión e hipermotilidad ruminal. Por otro lado, el animal dio positivo al diagnóstico de gestación, compatible con preñez de cinco meses.

Se realizó una punción exploratoria a nivel de la fosa paralumbar izquierda, observándose la salida de algunas burbujas obstruyéndose rápidamente, lo que corroboró la presencia de timpanismo de tipo espumoso en el rumen.

 

DIAGNÓSTICO

En base a los signos y al examen físico, el diagnóstico clínico fue de indigestión vagal, sugiriéndole al propietario realizar una laparotomía exploratoria y rumenotomía.

La laparotomía exploratoria y rumenotomía se realizó con el animal en estación y con anestesia por bloqueo. En la exploración de la cavidad abdominal, se encontraron adherencias de cierta antigüedad en la pared derecha del abdomen, lo que confirma el compromiso del nervio vago. Se observó el rumen con una evidente distensión, reconfirmando la hipermotilidad.

En la ruminotomía, el contenido era un líquido espumoso de color verde amarillento. Tras vaciar gran parte del contenido ruminal se realizó la exploración del rumen y retículo, retirándose un cuerpo extraño punzante insertado en la pared reticular lateral derecha, y otros más sueltos sobre la base del retículo. Después, se hizo tracción de la pared reticular del lado derecho con la intención de liberar las adherencias rumenoreticulares de la pared abdominal derecha.

Finalizado el procedimiento quirúrgico, el animal se mostró alerta y se le ofreció alimento y agua ad libitum. Al examen físico, los MR se habían reducido en frecuencia (4 MR en 5 min), pero incrementado su fuerza y amplitud. La temperatura corporal se mantuvo normal (39.1 °C).

El animal recibió antibioterapia posoperatoria con una suspensión a base de penicilina y estreptomicina (15 mg/kg) vía intramuscular, cada 12 horas por tres días. A las 24 horas de la cirugía el animal se encontraba alerta y el consumo de alimento se incrementó. Al examen físico la temperatura corporal se encontraba normal (38.6 °C), con 70 latidos por minuto y 25 respiraciones por minuto. Los movimientos ruminales se mantuvieron en 4 MR en 5 min.

Las constantes se mantuvieron a lo largo del periodo de internamiento, y tras 15 días de observación fue dado de alta. Se realizó el seguimiento correspondiente del paciente encontrando que el animal mejoró su condición corporal y culminó su periodo de gestación con éxito.

 

 

Fuentes: mapa.gob.es, «Enfermedades abdominales de la vaca adulta», Tratamiento Quirúrgico en un bovino con síndrome de indigestión vagal: reporte de un caso, Cristina García B, Rocío Sandoval M., Diego Allcahuamán M, Alfredo Delgado C.




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