AUTOR

Olga Pazo del Nozal

Técnico de calidad de leche en Calidad Pascual

La higiene durante el ordeño es un punto fundamental para alcanzar el objetivo principal de una granja de vacuno lechero, que es obtener un producto de calidad, seguro, respetuoso con el medio ambiente y con un alto grado de bienestar animal.

Para conseguirlo, debemos tener clara una idea, nosotros nunca vamos a mejorar las características de la leche recién ordeñada, como mucho podremos conservarlas casi en las mismas condiciones en que se ha obtenido.

Por lo tanto, tendremos que evitar el empeoramiento de la calidad del producto.

Lo primero a tener en cuenta es el sistema de ordeño que tiene la granja. No utilizaremos el mismo enfoque en una sala que en un sistema voluntario de ordeño (robot).

Pero nuestro objetivo debe ser el mismo: ordeñar una ubre estimulada con los pezones sanos y limpios.

Debemos observar cómo llegan los animales a la zona de ordeño. Buscamos animales tranquilos con las ubres limpias.

 

Hay que analizar el manejo que se realiza antes, durante y después del ordeño, saber con qué tipo de cama contamos, cómo son los pasillos, tipo de limpieza y qué carga ganadera hay.

En una sala, debemos establecer una pauta de ordeño la cual debe ser clara y con una repetibilidad alta para que todo el personal la pueda realizar sin dificultad.

Las personas que ordeñan tienen que utilizar ropa limpia y adecuada, usar guantes desechables y por supuesto, no pueden realizar ninguna otra actividad que no tenga que ver con el ordeño.

La actitud es fundamental, deben tener claro que lo importante no es





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