18 Dic. 2019

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Razas ovinas autóctonas de fomento: la oveja Castellana

La raza de oveja Castellana debe su nombre a que se formó y explotó durante siglos en Castilla la Vieja, y está muy relacionada con el cultivo de cereal

La raza Castellana está muy relacionada con las explotaciones agrícolas en general. Ha formado parte de las razas con mayor censo, pero ha sufrido un descenso en las últimas décadas. La asociación responsable de la gestión del Libro Genealógico es ANCA ( Asociación Nacional de Criadores de Ganado Selecto de la Raza Ovino Castellana).

La oveja Castellana procede del tronco de ovejas entrefinas, cuyo ancestro común es el Ovis aries celtivericus.

Se trata de una oveja rústica, de perfil recto o subconvexo, eumétrica y de proporciones mesomorfas. Ambos sexos son generalmente acornes y presentan orejas de tamaño pequeño-mediano. Pueden presentar mamellas y tienen la piel de color blanco y el vellón de tipo entrefino y cerrado.

En un origen la capa era de color negro, pero a mediados del siglo pasado la depreciación de la lana negra fue tan importante, que la selección hacia la capa blanca fue sistemática, introduciéndose en zonas de Castilla la raza Manchega para acelerar el proceso.

Existen pues dos variedades de la raza, la variedad blanca y la variedad negra, existiendo además animales de capa jarda (mezclada).

La provincia con el censo más destacable de la raza es Zamora, seguida de Valladolid, León y Salamanca. Actualmente el censo puede ser de unos 350.000 animales.

  SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN Y CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS  

En cuanto a los sistemas de explotación, son muy variados, desde el extensivo hasta el semiintensivo. Incluso dentro del mismo rebaño pueden encontrarse sistemas mixtos.

Hay ganaderías con un con un sistema de manejo muy tradicional y escaso control, y otras con alta tecnificación y control sistemático de las producciones.

Se puede afirmar que no existen ganaderías intensivas, dado que la raza castellana no soporta encierros prolongados. El tamaño de los rebaños varía entre 150 y 3000 cabezas, que salen cada día a pastar, a prados propios, comunales o alquilados, dehesas, rastrojeras o zonas donde se eliminan subproductos agrícolas.

Es una raza con triple aptitud: carne, leche y lana. La producción de carne es la más importante, oscilando la prolificidad entre 1,1 y 1,7 corderos/parto.

La venta de las crías se centra en el cordero lechal (lechazo) que se sacrifica a los 20-40 días de edad (10-12kg PV).

Los rendimientos medios de la canal son del 55%, con buen engrasamiento y color pálido. La alimentación de los lechazos se realiza con leche materna exclusivamente, que le confiere un sabor muy suave.

El lechazo está amparado como IGP «Lechazo de Castilla y León» desde 1997.

En las ganaderías de ordeño, se reparten los ingresos al 50% entre leche y carne. La producción media es de 105 litros en 120 días, aunque existe una gran variabilidad.

La producción de lana actualmente es marginal; la lana negra se valorar a mitad de precio que la blanca.

 



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