17 Oct. 2018

Manejo y Bienestar Patología

Manejo y Bienestar Patología

Reducción y optimización del uso de antibióticos en vacuno

¿Cómo podemos adelantarnos a las restricciones de la UE y a las demandas del consumidor?

UN NUEVO MARCO LEGAL

El 13 de junio de 2018 el Comité Permanente de Representantes de la Unión Europea confirmó el acuerdo para desarrollar una nueva regulación en el ámbito de los medicamentos veterinarios especialmente enfocada en la lucha contra la resistencia a los antibióticos.

Este acuerdo incluye también una clara apuesta por la innovación y por el desarrollo de nuevas terapias antimicrobianas. En concreto, se define en este acuerdo el objetivo de desarrollar un nuevo marco legal para limitar el uso de antibióticos en animales sanos, restringiéndose al máximo su uso como profilácticos y metafilácticos.

También se definirá un listado de antibióticos que pasarán a ser de uso exclusivo en medicina humana, muchos de ellos actualmente de uso frecuente en medicina veterinaria.

Todas estas medidas van acompañadas de un aumento de los niveles de vigilancia y control del uso de antibióticos, los niveles de resistencia y la regulación de las importaciones desde terceros países, los cuales, deberán cumplir también una nueva y más estricta normativa.

Ahora que el acuerdo está confirmado, deberá continuar los trámites ordinarios dentro de la Unión Europea y será aplicable como más tarde en 2022. En resumen, disponemos de, como máximo, 4 años para actualizar nuestro sistema de trabajo y adaptarlo a las nuevas regulaciones.

También debemos tener en cuenta la presión ejercida por los consumidores que cada vez más exigen productos de mayor calidad y comprometidos con el bienestar animal y la salud pública.

En concreto, asociado al aumento de la problemática de la resistencia a antibióticos existe un aumento de la demanda de productos animales producidos sin antibióticos o con un uso responsable y óptimo de los mismos.

USO DE ANTIBIÓTICOS EN VACUNO EN ESPAÑA

El informe europeo que analiza el consumo de antibióticos en animales y humanos (JIACRA) recoge los datos de su uso en veterinaria en nuestro país, así como los niveles de resistencia de bacterias aisladas en mataderos dentro de los programas de monitorización (Figura 1).

Dentro de este informe, se observa que los principales antibióticos utilizados en vacuno son los Betalactámicos (Penicilina, Ampicilina, Amoxicilina…) seguidos por las Tetraciclinas (Doxiciclina, Tetraciclina, Oxitetraciclina…).

Es destacable que, al contrario que en porcino, no se emplean apenas Polimixinas, especialmente Colistina. Este hecho es muy favorable, ya que estos antibióticos son considerados de alta importancia en medicina humana.

Sin embargo, se debe trabajar en reducir el uso de Cefalosporinas de 3ª y 4ª generación, así como Quinolonas y Fluoroquinolonas, ya que estos antibióticos han sido clasificados como Categoría 2.

 

Siguiendo las directrices de la Organización Mundial de Sanidad Animal se ha desarrollado una categorización de importancia y uso de antibióticos en veterinaria a nivel nacional.

Figura 1. Consumo estimado por especie de diferentes familias de antibióticos. *Adaptado del segundo informe JIACRA.

 

CATEGORIZACIÓN DE ANTIBIÓTICOS

CATEGORÍA 1

Dentro de la Categoría 1 se encuentran aquellos antibióticos usados de forma habitual en medicina veterinaria como primera elección, pero con recomendaciones de uso.

CATEGORÍA 2

Dentro de la Categoría 2 se encuentran aquellos antibióticos considerados de segunda elección o último recurso.

CATEGORÍA 3

La Categoría 3 abarca aquellos antibióticos no aprobados para su uso en medicina veterinaria.

CATEGORÍA 0

En la Categoría 0 se incluyen aquellos antibióticos no valorados, ya que existen alternativas disponibles para tratar enfermedades humanas graves y tienen menor riesgo de aparición y diseminación de resistencias.

Dentro de cada categoría existen recomendaciones que se deben tener en cuenta a la hora de utilizar estos antibióticos (Tabla 1). Además de seguir estas recomendaciones, se debe trabajar en la prevención de la aparición de enfermedades y en el conocimiento de los avances disponibles en este campo.

En concreto, el análisis de los niveles de bioseguridad y la detección de puntos críticos es clave en la prevención de la aparición de enfermedades. Por otro lado, el veterinario debe conocer y emplear las herramientas disponibles que mejoren su salud general y en particular su estatus inmunitario.

Tabla 1. Categorización de los antibióticos en veterinaria según el Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos.

 BIOSEGURIDAD

En los últimos años, el mundo de la producción animal está centrando la atención en la bioseguridad. La disminución de los riesgos de aparición de enfermedad está directamente relacionada con la disminución del uso de antibióticos.

Previo a la recomendación de medidas para la mejora de la bioseguridad, se debe realizar un análisis personalizado de cada explotación que permita detectar los puntos críticos de la misma.

 

UN PLAN DE BIOSEGURIDAD BIEN DISEÑADO

Podríamos caer en el error de aplicar medidas generales en las explotaciones que conlleven un gasto de tiempo y dinero y que su efecto no sea el esperado, pues, puntos críticos y específicos en cada una de ellas pueden hundir cualquier plan de bioseguridad, aunque esté bien diseñado.

A la hora de analizar los niveles de bioseguridad de una explotación se deben tener en cuenta tanto la bioseguridad externa como la interna.

  BIOSEGURIDAD EXTERNA  

El análisis del nivel de bioseguridad externa nos indicará la posibilidad de entrada de un agente infeccioso desde el exterior de la explotación.

 

  BIOSEGURIDAD INTERNA  

El análisis del nivel de bioseguridad interna nos indicará la posibilidad de que los patógenos ya existentes en la explotación y los que puedan entrar se diseminen entre los animales.

 

Además de hacer este tipo de análisis, es recomendable establecer una rutina de análisis e identificación de los patógenos causantes de las enfermedades en nuestra explotación.

Esto permitirá optimizar el uso de antibióticos y emplear nuevas terapias que reduzcan el impacto de una enfermedad emergente en el rebaño, así como prevenirlas en el futuro.

 

TERAPIAS AVANZADAS

En la actualidad el veterinario debe conocer y manejar un amplio rango de terapias avanzadas que permitan reducir y optimizar el uso de antibióticos.

INMUNOTERAPIA

Destacar la relevancia de la inmunoterapia, que ya en el 2013 fue clasificada como una herramienta clave para tratar enfermedades infecciosas.

Un referente en este campo son los resultados obtenidos por la aplicación de Fortinmune Bov, que presenta gran efectividad en la reducción de sintomatología de mamitis y en el recuento de células somáticas.

La aplicación de este producto de manera protocolizada está permitiendo a muchas explotaciones alcanzar sus objetivos productivos e impactar favorablemente en la manera de emplear sustancias antimicrobianas.

 

SUPLEMENTOS POLIVITAMÍNICOS

También se debe valorar el uso de suplementos polivitamínicos que mejoran el estado de salud general de nuestros animales.

Los suplementos polivitamínicos favorecen la respuesta frente a:

Estrés

Patógenos

 Periodos de convalecencia

Dentro de las opciones de mercado, Polyfil de Laboratorios Ovejero es un producto completo, de fácil administración y de baja repercusión económica para el propietario, que está recomendado para la aplicación en esos puntos críticos que el animal afronta a lo largo de su ciclo productivo.

CONTROL DE DIARREAS

Como hemos mencionado en el apartado anterior, la bioseguridad interna es fundamental a la hora de controlar la diseminación de patógenos dentro de nuestra explotación.

Uno de los principales problemas que pueden causar brotes en las explotaciones de vacuno son las diarreas.

Los productos de la línea Diar Frivit nos permiten controlar y restaurar la función digestiva normal de manera rápida y eficaz.

La combinación de un diagnóstico rápido, con productos de gran eficiencia en control de las diarreas y medidas de bioseguridad interna, nos permitirá controlar la aparición de posibles brotes en nuestra explotación y de este modo optimizar y reducir el uso de antibióticos.

Disponer de un programa personalizado que recoja puntos críticos en bioseguridad, un uso responsable de los antibióticos y el empleo de terapias avanzadas, como la inmunoterapia, permitirá al productor reducir la aparición de enfermedades infecciosas y, por tanto, incrementar los rendimientos económicos y el bienestar animal.

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