04 Abr 2022

Coccidiosis en vacuno – Un enemigo para la salud y la ganancia de peso

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AUTOR

Marcello Guadagnini

Ruminants Technical Manager Italy and Iberia Elanco

La eimeriosis o coccidiosis es un problema mundial para la industria ganadera, desde el punto de vista sanitario y económico1.

LA COCCIDIOSIS O EIMERIOSIS

La coccidiosis es una enfermedad parasitaria causada por un protozoo específico del hospedador del género Eimeria2.

Las Eimerias bovinas se desarrollan en las células epiteliales de diferentes regiones del tracto intestinal y, al ser parásitos intracelulares obligados, provocan la destrucción de las células infectadas.

Las lesiones provocadas por los coccidios son profundas y provocan la pérdida de superficie intestinal con capacidad de absorción de nutrientes. Las lesiones permanecen por mucho tiempo, más allá de la diarrea, y su recuperación es complicada3.

La transmisión de los coccidios se produce por vía oro fecal a través de la ingesta de ooquistes esporulados resistentes en el medio ambiente.

Las Eimerias son parásitos ubicuos y están presentes en casi todas las granjas, por lo que los terneros adquieren la infección tarde o temprano.

A menudo nos preguntamos cuál es la fuente de estos parásitos, pero debemos considerar que los ooquistes son muy resistentes en el ambiente y que el primer almacén son los animales adultos.

En el periparto, la eliminación de las eimerias es mayor y la contaminación del ambiente muy frecuente. Además, a partir de un ooquiste podemos llegar a tener 23 millones después de apenas 21 días2.

La prevalencia y la presión de infección de las diferentes especies pueden variar considerablemente entre granjas, regiones, estaciones y grupos de edad3.

Se han descrito más de 20 especies de Eimeria en bovinos4, de las cuales 13 se han detectado en Europa5.

Eimeria bovis, Eimeria zuernii y Eimeria alabamensis se consideran patogénicas3, aunque hallazgos recientes sugieren que otras Eimeria spp. puede tener un papel sinérgico en el desarrollo de otras enfermedades6; por lo general se encuentran infecciones con más de una especie y se ha detectado un aumento de la incidencia de eimeriosis en varios países7.

La infección puede presentarse de forma subclínica o clínica, siendo la primera muy frecuente en el ganado bovino.

Los signos clínicos pueden ser: diarrea, anorexia, depresión, debilidad, dolor abdominal, deshidratación, palidez de las mucosas, pérdida aguda de peso, esfuerzo para defecar y posterior prolapso rectal2. Tal vez, lo que se observa con mayor frecuencia en las formas más leves sea un mal estado general y una baja ganancia de peso.

IMPACTO DE LA COCCIDIOSIS SOBRE LA SALUD Y LA PRODUCTIVIDAD

Tanto las formas clínicas como subclínicas afectan el bienestar del ternero, a su ganancia de peso8 y, en casos graves, al deterioro crónico del estado general de salud o un largo período de recuperación9.

 La coccidiosis puede causar inmunosupresión, lo que puede hacer que los terneros sean más susceptibles a otras enfermedades10. La magnitud de la infección, los signos clínicos y la eliminación de ooquistes se ven afectados por las especies de Eimeria involucradas, el nivel de exposición ambiental y la inmunidad animal.

La edad, otros factores estresantes (destete, clima, transporte, otras enfermedades, etc.) y la nutrición contribuyen a la susceptibilidad a la coccidiosis y al desarrollo de la inmunidad frente a ella2.

Fitzgerald 1980 reportó un impacto económico muy negativo de esta enfermedad y de las consecuencias asociadas. Según Lassen y col. (2012)11, la pérdida de ganancia media diaria en el caso de cocciciodis puede llegar a 110 gramos por día por un plazo de hasta 6 meses.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico se basa en la identificación y cuantificación de los ooquistes en las heces, junto con los hallazgos clínicos3.

En muchos casos no es fácil detectar las diarreas en terneros en pastoreo o semi pastoreo y también en las cuadras con cama caliente, por lo tanto, muchas formas clínicas pueden pasar desapercibidas. Además, no siempre las diarreas presentan el aspecto característico con contenido de sangre.

Por estas razones, el diagnostico laboratorial es fundamental, también para entender la entidad del problema y cuándo empieza realmente.

Estudios y experiencias prácticas12 han demostrado que la epidemiología de la coccidiosis es específica para cada granja porque está muy condicionada por el manejo de los animales y las instalaciones, más que simplemente por la edad.

Otro factor para considerar es que la eliminación de ooquistes no es constante y no coincide con la aparición de las diarreas. Por lo tanto, es importante muestrear en cada explotación varios animales en diferentes edades e instalaciones, con el objetivo de aumentar la probabilidad de encontrar animales eliminadores13.

En la literatura, todavía no se ha evidenciado de forma clara un punto de corte en el recuento fecal de ooquistes por encima del cual empiezan las consecuencias negativas de la eimerias.

Sin embargo, Rijpert-Duvivier A. y col. (2021) han demostrado que el hallazgo de un pool de heces con más de 750 ooquistes por gramo de heces (OPG) de Eimeria bovis podía generar una pérdida de 94 gramos por día de ganancia media diaria14. Otros estudios han considerado que el hallazgo de un pool de heces con un recuento por encima de las 400 OPG generaba una mayor probabilidad de identificación de eimerias patógenas12.

CONTROL DE LA COCCIDOSIS

Según lo que se acaba de comentar, el control de la coccidiosis debería establecerse una vez determinada la epidemiología específica de la explotación.

Por lo general, las Eimerias son patógenos primarios así que será fundamental, en el caso de una presencia en número relevante, un tratamiento específico.

Desde luego, todas las pautas que ayuden a disminuir la carga ambiental de ooquistes y el estrés de los terneros ayudarán al animal a desarrollar una inmunidad protectora a largo plazo.

Llevar a cabo un correcto manejo será fundamental para disminuir el estrés de los animales y su predisposición a desarrollar la enfermedad:

  •  Buenos protocolos de limpieza y renovación de la cama
  •  Rotación de los pastos
  •  Cuidado en la transición entre alimentación láctea y alimentación sólida
  •  Correcto agrupamiento de los animales

Sin embargo, la erradicación de las Eimerias en un rebaño es un objetivo difícil o casi imposible de lograr, pero sí se puede apostar por su control, evitando las consecuencias negativas para los terneros.

El control se puede basar en el empleo de:

  1. Productos coccidiostáticos en pienso: utilizados de forma preventiva, durante el periodo de suministro controlan el desarrollo de los coccidios, sin efectos de protección a largo plazo15.
  2. Productos coccidicidas administrados por vía oral: actúan sobre diferentes fases del ciclo, matando a los coccidios.

Si se quieren prevenir los efectos negativos de la coccidiosis, la administración de estos productos debe ser efectuada en la fase correcta, para permitir a los terneros pasar indemnes las fases más críticas y desarrollar, a la vez, una inmunidad que les proteja cuando el efecto del producto haya terminado17.

A menudo, los productos coccidicidas son utilizados para la terapia, cuando los animales presentan diarrea.

Sin embargo, diferentes estudios16,17,18 han demostrado cómo su aplicación antes de la aparición de los síntomas clínicos tiene numerosas ventajas en el desarrollo de las lesiones, en el crecimiento de los animales y en la reducción de la contaminación ambiental de ooquistes.

CONCLUSIONES

En conclusión, podemos afirmar que la coccidiosis es un problema muy común a nivel mundial, tanto en pastoreo como en animales estabulados.

 Si se desea maximizar la salud y el crecimiento de los terneros, tanto en razas de producción cárnica como en la recría de explotaciones lecheras, la coccidiosis es uno de los aspectos a tener bajo control.

El primer paso es averiguar la presencia y cantidad de parásitos, también en ausencia de formas clínicas.

En el caso de hallazgo de un recuento elevado de Eimerias patógenas es necesario implementar un plan de control de la Coccidiosis constante y continuado en el tiempo.

EM-ES-21-0140

Bibliografía:

1. Fitzgerald, P. R., 1980: The economic impact of coccidiosis in domestic animals. Adv. Vet. Sci. Comp. Med. 24, 121–143.

2. Keeton S. et al., 2018 “Coccidiosis in Large and Small Ruminants” Vet Clin Food Anim 34 (2018) 201–208.

3. Daugschies, A., Najdrowski, M., 2005. Eimeriosis in cattle: current understanding. J. Vet. Med. 52, 417–427.

4. Bohrmann R (1991) Treatment with toltrazuril in a natural outbreak of coccidiosis in calves. Dtsch Tierärztl Wschr 98:325–364.

5. Joyner LP, Norton CC, Davis SF, Watkins CV (1966) The species of coccidian occurring in cattle and sheep in the south-west of England. Parasitology 56:531–541

6. Stewart ID, Smith RP, Ellis-Iversen J (2008) Eimeria species in cattle on farms in England and Wales. Vet Rec 162(15):482–483

7. Henemark H. et al., 2013 “Eimeriosis in Danish Dairy Calves – Correlation between Species, Oocyst Excretion and Diarrhoea” Parasitol Res (2013) 112:S169–S176

8. Daugschies A. et al., 2007 “The effect of a metaphylactic treatment with diclazuril (Vecoxan) on the oocyst excretion and growth performance of calves exposed to a natural Eimeria infection” Veterinary Parasitology 149 (2007) 199–206

9. Keeton S. et al., 2018 “Coccidiosis in Large and Small Ruminants” Vet Clin Food Anim 34 (2018) 201–208.

10. Faber, J. et al., 2002 “Eimeria infections in cows in the periparturient phase and their calves: oocyst excretion and levels of specific serum and colostrum antibodies” Vet.Parasitol. 104, 1–17.

11. Lassen B. et al., 2012. “Estimation of the economical effects of Eimeria infections in Estonian dairy herds using a stochastic model“ Preventive Veterinary Medicine 106 (2012) 258- 265.

12. Guadagnini M. et al., 2021 «Eimeriosis in Italian dairy cattle farms: 6 years results of a coprological diagnostic service” Oral presentation at the 28th International Conference of the World Association for the Advancement in Veterinary Parasitology (WAAVP) Dublin, 19th-22nd July

13. Rickard Ballweber L. 2006. “Diagnostic Methods for Parasitic Infections in Livestock” Vet Clin Food Anim 22 (2006) 695–705

14. Rijpert-Duvivier A. et al., 2021 “Oocyst shedding patterns of Eimeria species and their association with management and performance at ten rose veal starter farms in the Netherlands” Veterinary Parasitology: Regional Studies and Reports 24 (2021) 100570

15. Taylor M. and Bartram D. 2012 “The history of decoquinate in the control of coccidial infections in ruminants” J. vet. Pharmacol. Therap. 35, 417–427.

16. Mundt H.C. Et al., 2004 «Study on the control of E.zuernii coccidiosis in calves with a 5% suspension of toltrazuril under field conditions». 23rd World Buiatrics Congress, 11–16 July 2004, Quebec, Canada

17. Jonsson N. et al., 2011 “Efficacy of Toltrazuril 5 % Suspension against Eimeria bovis and Eimeria zuernii in Calves and Observations on the Associated Immunopathology” Parasitol Res (2011) 109:S113–S128

18. Veronesi F. et al., 2013 “Influence of a metaphylactic treatment with Baycox® Bovis on the reproductive performances of Friesian heifers: a preliminary study” Parasitol Res (2013) 112:2137–2142

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