09 Jun 2020

Manejo reproductivo en novillas: herramientas para alcanzar los objetivos de recría



AUTOR

Alfonso Goris Pereiras

Veterinario de CLUN (Cooperativas Lácteas Unidas), Responsable del Servicio de Alimentación y Gestión

En este artículo me gustaría dar unas pinceladas de cómo deberíamos hacer el enfoque del manejo reproductivo para conseguir los objetivos de nuestro plan de recría.

En estos últimos años las ganaderías se han concienciado de la importancia de la recría, y la mayoría de los productores de leche ya hacen un trabajo excelente, pero es cierto que aún hay muchas explotaciones con bastantes áreas de mejora.

Ya casi todo el mundo sabe lo que cuesta criar una novilla, aunque sea de forma aproximada. El coste de reemplazo es el segundo coste en importancia en una granja de leche, pudiendo llegar a representar entre el 15%-18% del coste total.

La primera pregunta que nos debemos hacer es: ¿Por qué criamos novillas?. La respuesta sería:

  • Reponer vacas descartadas, sustituyendo animales improductivos y/o haciendo selección.
  • Desarrollar un programa de mejora genética (progreso genético).
  • Capitalizar nuestra empresa (mejoramos nuestros activos).
  • Diversificar ingresos, en algunos casos es una fuente importante de ingresos no de leche, por venta de novillas para vida.

Además, tenemos que tener en cuenta que en muchas explotaciones, las vacas de primer parto suponen el grupo más numeroso de las vacas de ordeño y soportan gran parte de la producción de la granja, de ahí la importancia de conseguir novillas maduras y sanas al primer parto.

“La producción de las vacas de primer parto marcará la producción de todo el rebaño”

Objetivos de un plan de recría

  • Optimizar el manejo y la alimentación de las terneras para que puedan alcanzar el potencial genético para el que estaban programadas al nacimiento.
  • Criar una novilla de la más alta calidad posible, al menor coste posible, minimizando la mortalidad y la morbilidad.

Para poder alcanzar estos objetivos debemos empezar por conseguir objetivos parciales (sanitarios, de crecimiento, reproductivos etc.).

El objetivo de crecimiento final en la recría es obtener una “novilla madura al parto”: un animal que parirá en un momento determinado en el tiempo y con un tamaño y peso que dé como resultado la producción máxima en la siguiente lactación.

Como se puede ver en esta definición, no hablamos de edad al parto, una cuestión muy importante desde el punto de vista económico.

La edad al parto está muy relacionada con el plano alimenticio, ya que las novillas entran en pubertad por peso y no por edad.

Analizando esto y otros aspectos importantes (programación metabólica de la fase lactante, etc…), podemos establecer que los objetivos más importantes para el crecimiento de las novillas son:

  • Doblar el peso desde al nacimiento a los 2 meses.
  • Alcanzar el 55% del peso vivo de las vacas adultas a la 1ª inseminación.
  • Alcanzar el 85% del peso vivo maduro en la semana después del parto.

En los últimos años ha habido una tendencia dentro del sector de acelerar las tasas de crecimiento y reducir la edad al primer parto. La realidad, en muchos casos, es que la edad al primer parto se ha reducido, pero el tiempo para alcanzar la madurez óptima no ha disminuido.

En general, las novillas son seleccionadas para la reproducción basándonos en la edad y en otros aspectos como la altura, que estén en el parque de inseminación, que estén en celo, etc.

En realidad, en muchos casos no tenemos datos objetivos de peso y crecimiento que son los que verdaderamente nos indican cuándo debemos empezar nuestro programa reproductivo.

Salvando ciertas excepciones, como puede ser el pastoreo o producciones menos intensivas, las razones por las cuales queremos inseminar novillas más temprano son puramente económicas:

  • Entran antes a formar parte del rebaño adulto, más leche vitalicia.
  • Se van a necesitar menos novillas para la misma reposición.
  • Se reducen los costes de alimentación.
  • La edad al primer parto de 22-24 meses se recomienda para un equilibrio óptimo entre los costos de recriar y la producción de leche (Heinrichs, 1993).

La edad a la preñez va a determinar la edad al parto, por lo que el manejo reproductivo del rebaño es clave para alcanzar nuestro objetivo: “conseguir una novilla madura al parto”.

Muchas ganaderías llevan planos alimenticios bajos, pero





REVISTA rumiNews +


Noticias sectoriales

 
 

REVISTA

 







Ver otras revistas


 

Registrate a nuestro newsletter

Obtenga acceso completo a todas las revistas en versión digital y a los newsletters.



Materias Primas