AUTOR

Antoni Seguí Parpal

Dr. Ingeniero Agrónomo

El nitrógeno y el metano son los principales productos que se excretan al suelo y al aire en la producción de leche, y ambos provienen de la digestión y metabolización de los nutrientes que sigue a la ingestión de una ración.

El nitrógeno se excreta por la orina y heces, y el metano se emite directamente al aire.

Sobre sus efectos en los acuíferos y en el aire existe mucha información. En este artículo nos centraremos en revisar lo que debemos saber al respecto a la hora de formular una ración para vacuno lechero.

Para ello, nos basaremos en el sistema de racionamiento INRA (INRA, 2018), del cual hemos adaptado diferentes aplicaciones informáticas (www.remugants.cat).

Nitrógeno urinario

El N urinario proviene de la producción de leche (racionamiento alimenticio) y en un 20-30% es de origen endógeno. En la ración encontraremos las principales causas de variación del N urinario.

La cantidad de N urinario depende directamente del:

  • Balance proteico ruminal (BPR)
  • Contenido en proteína digestible de la ración (PDI)
  • Nitrógeno endógeno
  • Balance nitrogenado de la ración1

Supongamos una ración que contiene 172 g MNT/kg MS (materia nitrogenada total por kg de materia seca) y que la degradabilidad ruminal del nitrógeno de la misma es de 0,67 (el 67% se degrada en el rumen).

El nitrógeno urinario calculado es de 0,3138 g N/día/kg PV (peso vivo).

Si en la ración aumentamos el contenido de la materia nitrogenada a 190, el nitrógeno urinario pasa a 0,3164; y si la degradabilidad ruminal en lugar de ser 0,67 fuera de 0,70, el nitrógeno urinario sería 0,3178. Es decir, si la vaca pesa 650 kg, en el primer caso produciría 219 g N al día y en el último 222 g N.

Las raciones equilibradas deben producir entre 0,2 y 0,3 g N/día/kg PV.

Los ejemplos sirven para recalcar que la MNT de la ración final no debe variarse sin atender al equilibrio entre PDI y las aportaciones energéticas, por eso consideramos que una buena formulación debe atender a las restricciones digestivas y metabólicas de la producción de leche.

A más contenido de nitrógeno en la ración, mayores pérdidas por la orina, y si la degradabilidad de la materia nitrogenada de la ración es alta, también habrá más pérdidas en nitrógeno.

Nitrógeno fecal

La cantidad de N fecal es directamente proporcional a la materia seca ingerida (8,42 ± 2,02 g N/kg MSI).

Para poder calibrar mejor las raciones de manera que las deyecciones de N fecal sean mínimas, se recurre a la relación C/N (relación carbono/nitrógeno en las heces).

  • Relación > 25: situación buena
  • Relación entre 15-25: situación normal
  • Relación < 25: situación mala, exceso de N en las heces

La cantidad de N en la relación se encuentra en el dividendo, por lo que a más N peor relación C/N.

La relación C/N depende de:

  • Materia nitrogenada de la ración (a más materia nitrogenada, más N en heces, relación C/N menor)
  • Proporción de concentrados en la ración (a más concentrados, más N en heces, relación C/N será menor)²

En el ejemplo anterior, para 172 g MNT/kg MS y una proporción de concentrados en la ración del 42%, la relación C/N sería de 17,36, que estaría dentro de la normalidad.

Si aumentamos el contenido a 190 g MNT, la relación C/N baja a 16,32 y si, en este caso, la proporción de concentrados aumenta al 60%, la relación baja a 15, en el límite de normalidad, es decir, empieza a haber exceso de N.

A mayor contenido de nitrógeno en la ración, mayores pérdidas por las heces, y si la proporción de concentrados es alta, se producirán más pérdidas.

Metano

La cantidad de metano depende de la materia orgánica digestible de la ración (MOD).

Para prever la cantidad de metano producida en una ración se recurre a la relación CH4/MOD (metano/materia orgánica digestible), la cual depende de:

  • Nivel de ingestión (expresado como % PV )
  • Proporción de concentrados en la ración
  • Interacción digestiva entre nivel de ingestión y proporción de concentrados3

Si CH4/MOD > 43, la producción de metano es excesiva, y si se encuentra entre 25-43 se considera una producción normal.

Supongamos que tenemos una vaca de 650 kg con una producción de 30 litros, y unas necesidades energéticas de 20,46 UFL (Unidad Forrajera Leche), y proteicas de 2.139 g PDI. Su capacidad de ingestión es de 18,64 UE (Unidad Repleción).

Le suministramos (o bien pasta el propio animal) raigrás verde (hojas de primavera) como único alimento, ad libitum.

El animal consumiría 18,26 kg MS de raigrás, y con ello podría producir alrededor de 25 litros de leche, con un desequilibrio en proteína (se aportan 1.533 g PDI para unas necesidades de 1.879 g PDI).

La materia orgánica digestible (MOD) de la ración es de 643 g/kg MS, y el nivel de ingestión del 2,81 %.

La producción de metano/kg MOD es de 32,63, dentro de los límites de normalidad, y la producción de metano en g/día será de 383,31.

Nuestro objetivo es la producción de 30 litros diarios, por tanto, manteniendo el raigrás como único alimento forrajero, al plantear la ración al mínimo coste y, sobre todo, para cubrir con las necesidades del animal, la ración resultante es aquella que aporte 10,63 kg MS de raigrás y 10,64 kg de concentrados (mezcla).

En este caso, la MOD ha pasado de 643 g/kg MS a 653, y el nivel de ingestión de 2,81 a 3,27. La producción de metano/kg MOD ha pasado de 32,63 a 28,33, y la producción de metano ha aumentado de 383 a 393, si bien, claro está, que se ha aumentado la producción de leche en 5 litros (se pasaría de 15,32 g metano/litro de leche a 13,1).

En ambos casos estaríamos dentro de la normalidad.





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