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16 Abr. 2020

Manejo y Bienestar

Manejo y Bienestar

Reducción del uso de antibióticos durante el secado y alternativas terapéuticas

El uso responsable de antibióticos se puede resumir en la siguiente cita: «utilizarlos lo mínimo posible y tanto como sea necesario»

Adaptado de los artículos: RUMA “Responsible use of antimicrobial in Dry Cow Strategies” y “Responsible use of antimicrobials in cattle production”.

El uso responsable de los antibióticos se puede resumir en la siguiente cita:

“Utilizar los antibióticos lo mínimo posible y tanto como sea necesario”.

LO MÍNIMO POSIBLE…

Reducir el riesgo de padecer enfermedades, asociado a un buen manejo en la granja (ventilación, densidad de animales, acceso a agua fresca e higiene), a la bioseguridad y a los programas sanitarios y vacunales.

Los antibióticos no deben utilizarse para compensar un mal manejo en la granja.

TANTO COMO SEA NECESARIO….

Tras un diagnóstico y una prescripción veterinaria, respetando el prospecto y las indicaciones veterinarias, en su dosis correcta y durante el tiempo adecuado.

ESTRATEGIAS VACUNALES PARA REDUCIR EL USO DE ANTIBIÓTICOS

Existen vacunas disponibles para un gran número de afecciones que afectan al ganado. En la mayoría de los casos, la vacunación es la mejor herramienta para el control de las enfermedades. En otros casos, solo forma parte de un programa sanitario.

Los programas de vacunación necesitan adaptarse a cada explotación y deberían ser desarrollados juntamente con los veterinarios.

Hay que tener presente que la vacunación solo aumenta los niveles de defensa de los animales; si otra parte del manejo se descuida, estos niveles de defensa podrán no alcanzar el nivel adecuado.

La vacunación es una herramienta muy útil, ya que va a reducir las pérdidas productivas que se producen en la mayoría de las enfermedades.

El primer beneficio de un animal vacunado es que se reducen las posibilidades de que la enfermedad le afecte. Estos animales podrán resistir a la enfermedad mejor y alcanzar una mayor productividad. Las vacunas suelen ser muy específicas, y es necesario asesorarse antes de su utilización. La vacuna correcta será recetada por el veterinario.

El segundo efecto es sobre el rebaño. A medida que aumenta la inmunidad individual de cada animal, menos organismos infecciosos circularán. Esto reduce la presencia de las enfermedades en la granja, elevándose la salud general, a nivel local o incluso nacional. Esta técnica se ha utilizado para reducir a niveles mínimos enfermedades como la brucelosis.

Las vacunas deben almacenarse y administrarse acorde a las directrices de la etiqueta, si queremos obtener un resultado efectivo. En la mayoría de los casos, las vacunas se deben guardar en la nevera, refrigeradas, no congeladas.

Además, algunas vacunas transmitirán la inmunidad al ternero, desde la vaca gestante.

Es también importante establecer un programa vacunal, asesorado por el veterinario, y que se base en la historia clínica de patologías de la granja. El programa básico necesitará modificaciones en el caso de situaciones en animales individuales.

Cualquier protocolo o programa que nos ayude a prevenir la aparición de enfermedades en la granja ayudará a reducir la necesidad del uso de antibióticos en la misma.

MANEJO DURANTE EL SECADO

Las terapias durante el secado en vacas son una parte esencial del día a día del ganadero de vacuno de leche. La finalidad es asegurarse de la correcta salud y bienestar de las vacas.

El periodo de secado de la vaca es una etapa de elevado riesgo de contraer infecciones en la ubre.

Aunque no hay pruebas sobre cambios en los patrones de resistencia en animales debido al uso de antibióticos por vía intramamaria, las preocupaciones actuales respecto al uso de estos y sus implicaciones en las resistencias hacen oportuno revisar esta práctica de secado en el ganado vacuno al final de la lactancia, con dos finalidades:

  • Prevenir nuevas infecciones.
  • Tratar las que ya están presentes.

Actualmente, investigaciones recientes han demostrado que “no hacer nada” durante el periodo de secado da como resultado un significativo aumento de las infecciones, y cualquier infección subclínica puede llegar a no autocurarse y a seguir presente al inicio de la siguiente lactancia (Berry y Hillerton, 2002).

Recientemente, se han desarrollado selladores de pezones internos y externos sin antibióticos. Los selladores internos han demostrado ser tan efectivos como los que tienen antibióticos, pero no ocurre lo mismo con los externos, ya que pierden eficacia y requieren de una reaplicación frecuente (Hemling et al, 2000).

La aplicación de antibióticos durante el secado se utiliza terapéutica y profilácticamente, con el objetivo combinado de reducir la prevalencia de las infecciones durante el parto (Neave et al., 1966: Smith et al., 1967c.).

El periodo seco es una etapa de riesgo en la que existe la posibilidad de adquirir nuevas infecciones, incluyendo coliformes y Trueperella pyogenes (Murphy y Hanson, 1943; Neave et al., 1950).

Hay 2 periodos de riesgo durante el periodo seco:

  • Inicio del periodo, cuando la glándula mamaria está involucionando.
  • Final del periodo, cuando la glándula mamaria está en proceso de colostrogénesis.

Se demostró que el tratamiento con antibióticos minimiza el riesgo de infecciones al inicio del periodo seco (Neave et al., 1950).

Los países nórdicos ya han empezado a utilizar terapias antimicrobiales selectivas en el tratamiento de vacas durante el secado.

El tratamiento antibiótico de vacas durante el secado (DCT: Dry cow antibiotic therapy) ha sido criticado como un tratamiento indiscriminado con antibióticos en vacas sin infecciones. También se especula que este tipo de terapias pueden ayudar a desarrollar resistencias a antibióticos en la especie bovina y en la humana.

ALTERNATIVAS NO ANTIBIÓTICAS DURANTE EL PERIODO DE SECADO

Existen selladores de cuarterones de vatios tipos y formulaciones, con el objetivo de sellar el cuarterón durante el periodo seco. Estos selladores tienen un éxito limitado a la hora de reducir la incidencia de nuevas infecciones durante este periodo.

Los selladores internos fueron utilizados por primera vez en 1977 (Meaney, 1977). Estos selladores están formados por sal densa, subnitrato de bismuto y una base de parafina, que se inserta a través del canal del pezón en cada cuarterón. Así se demostró la protección de la glándula mamaria de nuevas infecciones sin necesidad de utilizar antibióticos de acción prolongada durante el secado (Woolford, 1998).

Se observó que la higiene del pezón a la hora de introducir el sellador es esencial, ya que no tienen actividad antibacteriana.

Este producto se diseñó con la idea de proteger los cuarterones formando un tapón que sella el pezón. Estudios posteriores han demostrado que este sellador es equivalente a la terapia DCT, en términos de protección contra nuevas infecciones, y significativamente superior a la de cualquier tratamiento antibiótico (Barry and Hillerton, 2002, Huxley et al., 2002, Berry and Hillerton, 2007, Parker et al., 2007, 2008, Bradley et al., 2010).

Existen vacunas contra coliformes y especies de estafilococos, que refuerzan la inmunidad de vacas y terneros. También forman parte del tratamiento alternativo para diferentes patologías y ayudan en la reducción del uso de antibióticos en los tratamientos.

FACTORES A CONSIDERAR CUANDO USAMOS ANTIBIÓTICOS EN VACAS SECAS

Estatus sanitario del rebaño: el nivel de infección de un rebaño es un factor importante a considerar cuando hay que tomar decisiones. Es recomendable:

Monitorización bacteriológica de rutina de los casos clínicos.

Secado selectivo de vacas.

Toma de muestras de leche a granel a intervalos regulares y análisis por PCR (p.e. para la detección de Streptococcus agalactiae).

Streptococcus agalactiae raramente sobrevive grandes periodos fuera de la ubre, y la detección de esta bacteria en el tanque de leche indica infecciones dentro del rebaño.

Manejo del rebaño

Higiene durante el secado: la técnica de secado y el producto que utilicemos son esenciales.

Tratamiento por cuarterones: es un tema discutido actualmente, acerca de tratar el pezón afectado o la ubre entera. Sin embargo, la mayoría de los estudios indican que cuando hay un cuarterón afectado, existe un riesgo elevado de infección en el resto de los cuarterones.

Duración del periodo de secado: un periodo de secado más largo que el periodo de actividad del antibiótico de secado, es un factor de riesgo que aumentará las infecciones intramamarias y la incidencia clínica de las mismas (Natzke et al., 1975, Rindsig et al., 1978, Bradley and Green, 2001, Roberts at al., 2003, Berry and Hillerton 2002, Berry and Hillerton 2007).

Gravedad de la infección al pasar a secado: los selladores internos se recomiendan cuando hay un bajo recuento de células somáticas y en los cuarterones no infectados. Cuando se utilizan en cuarterones infectados, la ratio de curación es más bajo y la mayoría de los progresos se atribuyen a la autocuración.

Criterios de selección: está generalmente aceptado que cuando el recuento de células somáticas está por debajo de 200.000 células/ml, esto es indicativo de una baja probabilidad de infección (IDF Bulletin 321, IDF Guide to use and interpretation of cell counts 2013).

El uso de los recuentos de células somáticas como indicativo de la salud de la ubre es una buena opción. Con utilidad práctica, el criterio de selección mediante RCS y los registros de mastitis clínicas por lactación nos serán de ayuda (O´Rourke, 2005). También se puede utilizar la conductividad de la leche.

Elección del antibiótico: existen muchos antibióticos que se pueden utilizar durante el periodo de secado, pero el único clasificado como Antibiótico de Importancia Crítica es el cefquinome, una cefelosporina de 4ª generación.

Concluyendo, las opciones que tenemos para tratar una vaca durante el secado son:

• No hacer nada y monitorizar de cerca el desarrollo de la infección en el animal.

• Usar un sellador interno.

• Usar antibióticos.

• Combinar ambos tratamientos.

En la granja, a nivel individual las recomendaciones serían:

• Recuentos de células somáticas en tanque.

• Screening de rutina de bacterias, incluyendo Streptococcus agalactiae.

• Registro de todos los animales.

El uso de los selladores internos está recomendado en las siguientes situaciones:

• Recuento de células somáticas por debajo de 200.000 cl/ml.

• Sin signos clínicos de mastitis.

• Sin lesiones en la ubre en el momento del secado.



1 Comentario

  • Aplicar programas de nutrición eficientes, también ayuda a reducir el uso de antibióticos. Y si la solución se demuestra que es rentable para el ganadero, será bien acogida. Pero para que los ganaderos estén abiertos a probar esta opción se necesita el apoyo de veterinarios que prescriban soluciones de este tipo. Aunque es evidente que no aplica para todos, ya que si las condiciones sanitarias de la granja no son las adecuadas, difícilmente funcionará un programa de nutrición adecuado. Las prácticas de manejo son fundamentales para una buena salud de los animales.

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