09 May. 2018

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Caso Real: Intoxicación bovina accidental por taninos

Una explotación de vacuno de carne con más de 100 cabezas en régimen extensivo de alta montaña, presentó un caso real de intoxicación bovina por taninos.

Esta explotación situada en la provincia de León se vio envuelta en una intoxicación bovina accidental por la ingesta tanto de bellotas como de brotes verdes de roble.

Pero, ¿Qué son los taninos?

Los taninos, definidos como polifenoles, son sustancias presentes en casi todas las plantas, pero particularmente importantes en las leguminosas. Su distribución en ellas depende de la especie y en la célula vegetal se encuentra en las vacuolas citoplasmáticas o en la pared celular. La cantidad de estas sustancias en la planta depende de distintos factores como son la genética, el grado de madurez, la estación climática, etc.

Algunos de ellos son considerados antinutrientes, porque disminuyen la eficacia del alimento (inactivan la amilasa), aumentan el nitrógeno fecal y forman complejos con proteínas.

A continuación, detallaremos paso a paso cómo ocurrió esta intoxicación bovina accidental por taninos:

¿En qué lugar ocurrió?

El caso tuvo lugar en una explotación de vacuno de carne de 100 cabezas en régimen extensivo de alta montaña, ubicada en la provincia de León. Las zonas de pastoreo delimitadas por pastor eléctrico incluían zonas de pradera, de brezo y otras de robledal.

¿Qué se observó para detectar esta intoxicación?

  • A finales de octubre de 2014 aparecieron 10 animales con mal pelaje, apatía, anorexia y diarrea sanguinolenta de intensidad variable, siendo los más afectados los menores de 1 año (3 del total). También apareció 1 novilla de 8 meses muerta.
  • Los 3 animales más enfermos se aislaron, administrándoles de inmediato una alimentación controlada basada en forraje seco de alta calidad de veza-avena y agua limpia ad libitum.
  • Asimismo, se realizaron análisis coprológicos, sin ningún hallazgo significativo.
  • El resto del rebaño, fue transportado a otra zona de pasto.
  • Al cabo de dos días los animales afectados evolucionaron positivamente, por lo que no se tomaron más medidas sobre ellos.
  • Transcurrida una semana comían con normalidad apreciándose una mejoría notable.
  • Por el contrario, en los 3 animales aislados (1 macho y 2 hembras) los signos aparecieron con gravedad variable, más acusados en el macho.

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