02 Dic. 2019

Investigación

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Vacuna contra la brucelosis caprina: brucella melitensis Rev.1

Investigaciones epidemiológicas implementadas en rumiantes salvajes y domésticos evidencian un reservorio de Brucella melitensis en las cabras de los Alpes

El reservorio se ha detectado en los Alpes franceses y en una especie de cabra, la cabra de los Alpes (Capra ibex).

Científicos e investigadores han sugerido que la vacunación contra la cepa Rev.1 de B.melitensis debería considerarse con la finalidad de mejorar el control de los reservorios salvajes.

Se trata de una vacuna viva, estable y atenuada, y se administra por vía conjuntival. Esta vía de administración induce buena respuesta inmunológica y protección en ovejas y cabras contra los abortos provocados por B.melitensis.

El principal riesgo de la vacunación son los potenciales abortos si se vacunan hembras preñadas y la excreción de la carga bacteriana de Rev.1 a través de los genitales o en la leche.

Los expertos han resaltado la importancia de confirmar el margen de seguridad de la vacuna en las cabras de los Alpes antes de utilizarlas en la vida silvestre.

Esto se debe a los potenciales efectos negativos que puede provocar una vacuna viva de Brucella en las especies salvajes, así como la posible interferencia en los programas locales de monitorización de enfermedades.

Para llevar a cabo el estudio, se cogieron doce cabras de los Alpes y doce cabras domésticas (Capra hircus) y se agruparon en 4 lotes separados, cada uno con 6 machos o 6 hembras no preñadas.

Una o dos cabras formaron el grupo control, y las otras 4-5 se vacunaron.

La mitad de estos animales se sacrificaron y se realizó una necropsia a los 45 días de la vacunación. Los restantes se necropsiaron a los 90 días.

Además, se recogieron muestras adicionales a los 20 y 68 días post vacunación, con la finalidad de entender la distribución bacteriana por los diferentes órganos y la respuesta humoral del organismo.

Se produjo seroconversión en todos los animales vacunados y no se detectaron signos clínicos ni lesiones específicas de brucelosis.

La proporción de muestras infectadas fue significativamente mayor en la cabra de los Alpes que en la cabra doméstica, y se redujo entre los 45 y 90 días post vacunación.

La carga bacteriana fue mayor durante 45 días en cabras de los Alpes que en las cabras domésticas, mientras que se mantuvo una carga moderada-baja a los 90 días post vacunación en ambas especies y con una gran variabilidad entre individuos.

Como conclusión, la capacidad multiplicativa de la vacuna (Rev.1) fue mucho mayor en la cabra de los Alpes que en las cabras domésticas, durante 90 días.

Los resultados proporcionan información sobre el potencial uso de una vacuna comercial.

 

 

 



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